Panorama Nacional. En República Dominicana, miles de adultos mayores enfrentan una dura realidad: llegar a la vejez sin la protección de un seguro médico que garantice atención digna. Aunque la ley establece el derecho a la cobertura de salud para todos los ciudadanos, la práctica demuestra lo contrario.
Las Aseguradoras de Riesgos de Salud (ARS) han implementado medidas que dificultan el acceso de los envejecientes a sus servicios, considerándolos una carga económica. En muchos casos, los mayores de 60 años deben pagar altos costos por consultas, exámenes y medicamentos que no están cubiertos por el plan básico.
A pesar de los esfuerzos del Estado con programas como el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) y el plan Larimar, las quejas persisten por deficiencias en la cobertura y la calidad del servicio. Expertos señalan que la falta de cumplimiento de la Ley 87-01, la corrupción institucional y la ausencia de una supervisión efectiva agravan la situación.
El envejecimiento de la población dominicana es un hecho irreversible. Sin embargo, el sistema sanitario parece no estar preparado para responder con justicia y equidad. Hoy, muchos adultos mayores viven entre la desprotección y la incertidumbre, esperando que su derecho a la salud deje de ser una promesa y se convierta en una realidad.



