Panorama Nacional. El conductor de El Café con Nieves desglosó este lunes cómo funcionaba el esquema de empresas privadas con el Seguro Nacional de Salud (Senasa) a partir de un trabajo periodístico realizado por Edith Febles y publicado en El Día.
“Edith Febles es brillante, todos lo saben. Ella publica una crónica completa en El Día, de la estructura, del esquema de corrupción de las empresas que facturaron miles de millones con Senasa y lo detalla con documentos porque Edith es una investigadora”, valoró
Literalmente, el periodista leyó que se desembolsó más de doce mil millones de pesos a favor de empresas privadas que, en la mayoría de los casos, se habilitaron como proveedores de insumos de salud después de 2020 cuando se inició la gestión de Santiago Hazim.
“La dirección privilegiaba a privados en detrimento de los centros de salud públicos, el dispendio en suplementos alcanzó, solamente, siete mil millones”, explicó.
Nieves siguió leyendo, íntegramente, que la columna principal de los gastos millonarios cuestionados por la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales, Sisalril, y ahora bajo la lupa del Ministerio Público, está configurada por compra de nutrientes y antioxidantes, servicios privados de atención primaria y adquisición de vacunas, los valores millonarios fueron cuestionados en múltiples ocasiones por personal técnico de la Sisalril que llegó a advertir que los gastos en nutrientes, por ejemplo, ponían en riesgo la sostenibilidad económica de la ARS pública.
“Pero, no hicieron caso, siguieron viento en popa… es una cosa que usted no le encuentra cabeza, ni pies ni explicación, usted dice, pero, que no puede ser, cómo puede llegarse ahí, no estoy haciendo juicio, solo estoy preguntando cómo se puede llegar a ese nivel de perversión y degradación humana”, lamentó.
El sociólogo agregó que no obstante las alertas de la Sisalril, los cuestionados programas nutricionales de Senasa, dirigidos a escolares y envejecientes, se mantuvieron activos por tres años con un gasto ascendente a casi seis mil millones de pesos (RD$5,861,036.783).
Del método de pago dijo que, para comprar servicios de atención primaria de salud a empresas privadas, SENASA utilizó el modelo de pago capitado destinando un importe fijo de 130 pesos mensuales por afiliado sobre una base de 900 mil afiliados del régimen subsidiado.
En el período comprendido entre 2020 a 2025, la ARS estatal erogó valores para esos fines que ascienden a poco más de cinco mil millones de pesos (RD$5,083,164.602). De este monto, la principal partida se la llevó la empresa “Khersun”, propiedad del investigado empresario Eduardo Read, que facturó casi cuatro mil millones de pesos (RD$3,897,064.602).
Le sigue la empresa Servicios Médicos Deleste, con 932 millones con cien mil pesos mientras que otras tres recibieron en diferente proporción valores que alcanzan los 254 millones de pesos., Se trata de las empresas Unidicape, la Fundación Sanas y VivaMax. Mientras, Senasa, apenas pagaba 22 pesos por afiliado a la red pública muchas veces con retrasos.
Al producirse el ingreso de poco más de dos millones de afiliados al régimen subsidiado a finales de 2020, la ARS estableció un monto fijo por este concepto a favor del Servicio Nacional de Salud, SNS, de 75 millones de pesos mensuales.
Se replantearon acuerdos que datan de 2018 en tensas negociaciones, “ellos desfiguraron esos acuerdos. Las tensiones alcanzaron su clímax en abril de 2023 cuando el SNS solicitó la mediación de Sisalril”. Se estaban quejando las prestadoras, los médicos, los hopsitales…”.
En definitiva, eran favores a privados bajo escrutinio aparecen otros gastos destinados a favorecer a centros privados de salud, que se hicieron bajo el modelo de pago prospectivo con un importe fijo que, en muchos casos, no rendían informes de ejecución, “lo violentaron todo”.
Continuó que el declive de los negocios en Senasa llegó cual, si parecía un esquema piramidal, “para entonces la Sisalril tenía señales claras de que Senasa estaba en riesgo de colapsar si continuaba con ese ritmo vigente. Ahí vinieron los reclamos y sanciones y, finalmente, se determinó cobro de sobornos que constituyen una piedra angular del caso porque hay empresarios que tienen como testimonio la prueba de que le cobraban dinero para otorgarles contratos, que, se llama soborno”.
“Hay gente que no va a cenar en Nochebuena en su casa y no pasarán ni cantarán Año Nuevo en casa. Porque yo tenía información de primera mano de un investigador, no del Ministerio Público, sino de inteligencia, de los mejores que tiene el país, una persona formada fuera de la nación, en el exterior”, reveló el catedrático.
Advirtió que: “Quiero que sepan que falta más gente y más empresas, y esta persona fue mi alumno, y me dijo, profesor ese caso está en buena parte documentado y preparado, lo demás se va a seguir investigando. En los allanamientos participaron más de 20 fiscales y terminó en el drama que hemos visto, vergonzoso y denigrante, lacerante y de alguna manera, abominable”.




