Panorama Nacional. El periodista Ricardo Nieves admitió este miércoles que la sociedad dominicana tiene un déficit de atención y comprensión, a propósito del cumplimiento de normas y de acatar lineamientos de conducta colectiva en materia ciudadana, y en esta oportunidad del Instituto Nacional de Tránsito Terrestre (Intrant) y los reductores de velocidad, “no me estoy oponiendo a los reductores, es que deben racionalizarse y adecuarse”.
“La sociedad dominicana tiene un déficit bárbaro de atención y de comunicación, no porque quiera ser así, sino que le han permitido eso. Arreglen eso señores del Intrant que la intención es buena, pero, el modelo escogido me luce que no va a resolver, sino a dar más problemas”, explicó el comentarista.
En el amplio contexto, el Intrant ha instalado cerca de 15 reductores de velocidad crean tapones en el Malecón de Santo Domingo, de estos, seis son calzadas elevadas y los demás estarán entre vibraline y señales verticales de reducción de velocidad.
“Revisen eso, porque lo que ocasiona es que la gente dé un brinco y que venga otro por detrás y lo choque, además, si usted va a poner ese tipo de medidas, se debe anunciarlo, llevar a la gente, a los sindicatos, a los camioneros y a la sociedad decirles que viene un sistema tal… no se puede ponerlo de repente”, recomendó.
Las calzadas
Las calzadas elevadas están ubicadas por el frente de la plaza Juan Barón, Fray Antón de Montesinos, entre los hoteles Jaragua y Sheraton, Playa Guibia, en medio de Caribbean Cinemas, Club de los Profesores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Malecón Center, y el último estará en medio del Banco Agrícola, Ministerio de Relaciones Exteriores y avenida Alma Mater.
En los últimos tres años el Malecón ha concentrado al menos 20 accidentes graves, con un saldo de 11 personas fallecidas y 41 personas lesionadas, cifras que evidencian un patrón de riesgo sostenido que hacía impostergable una actuación técnica y preventiva, según datos del Intrant.
Estas estadísticas adquieren mayor relevancia al tratarse de una vía utilizada a diario por familias, niños, deportistas, adultos mayores, trabajadores y turistas nacionales y extranjeros, en un entorno que históricamente ha sido asociado al esparcimiento, la recreación y la actividad turística.
Las instalaciones y los siniestros
Entre las acciones tomadas se encuentran la instalación de 170 nuevas señales verticales y 700 metros de bandas sonoras (vibralines). Se colocaron 10,500 metros lineales de marcas viales y se habilitaron cruces peatonales elevados en los puntos de mayor riesgo.
Las proyecciones técnicas indican que estas medidas permitirán reducir de manera significativa la ocurrencia de siniestros, con un impacto estimado de al menos dos vidas salvadas por año y alrededor de nueve lesiones graves evitadas.




