Panorama Nacional. Este martes el presidente Luis Abinader cambió momentáneamente el despacho por el pizarrón y volvió a un rol que no ejercía desde hace más de dos décadas: el de maestro. El mandatario impartió una clase de Moral, Cívica y Ética Ciudadana a estudiantes de 5to grado del Liceo Germán Martínez, dejando claro que, para él, esta asignatura debería ir “al frente” del sistema educativo.
Con evidente satisfacción por regresar al aula, Abinader afirmó que la enseñanza de la moral y la cívica no solo forma mejores estudiantes, sino también mejores compañeros, mejores parejas y mejores ciudadanos. “Sin moral y sin cívica, no hay ninguno de los otros conocimientos”, sostuvo durante la clase.
El presidente subrayó que renovar los valores es clave para construir una República Dominicana donde se respeten las leyes, las normas de convivencia, la Constitución y, sobre todo, la dignidad de la sociedad. A su juicio, el conocimiento académico pierde valor cuando no está acompañado de integridad, honestidad y ética.
Antes de iniciar la docencia, Abinader explicó, acompañado del ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, que la planificación educativa de este año contempla la participación de funcionarios y personalidades públicas como docentes invitados, con el objetivo de resaltar la importancia vital de esta materia. Incluso adelantó que la vicepresidenta y la primera dama también se sumarían como profesoras en futuras jornadas.
La clase se desarrolló de manera interactiva. El presidente habló sobre convivencia comunitaria, respeto al orden público, seguridad vial, rechazo a la corrupción y vocación de servicio, mientras los estudiantes no se quedaron callados y aprovecharon para hacerle recomendaciones, especialmente sobre el orden en los espacios públicos y el comportamiento en las vías.
Durante el intercambio también se abordaron temas como la prohibición del consumo de sustancias ilícitas, la seguridad en los municipios y la importancia de cumplir las leyes como base de una ciudadanía responsable. Abinader insistió en prácticas cotidianas como respetar las filas, ser puntuales, cuidar los espacios comunes, reciclar y actuar con tolerancia frente a las diferencias.
El mandatario explicó además el rol de los impuestos y de las instituciones fiscales del Estado, destacando que la planificación, el cumplimiento de las normas y la responsabilidad social son fundamentales para mejorar la calidad de vida y garantizar la sostenibilidad de los servicios públicos.
Como parte del ejercicio pedagógico, propuso que los propios estudiantes elaboren un acuerdo de convivencia escolar contra el bullying, la violencia y las ofensas, compromiso que será presentado y respaldado en el Palacio Nacional durante una visita institucional.
Al cierre, Abinader agradeció la participación activa de los alumnos y adelantó que el reencuentro no tardará mucho: en menos de un mes, dijo, volverán a verse, esta vez en el Palacio Nacional, pero con la misma lección clara: sin civismo, no hay país que avance.






