Los usuarios europeos están abrazando con fuerza las stablecoins vinculadas al euro, en un fenómeno que puede describirse como una “fiebre” por estos activos digitales.
Esta tendencia se refleja en el crecimiento de la capitalización de mercado de las stablecoins basadas en euro, superando la barrera de los 1.000 millones de dólares al inicio de 2026, como se observa en el gráfico.

Este incremento representa un cambio drástico respecto al periodo comprendido entre 2020 y 2023, cuando el sector se mantuvo mayoritariamente por debajo de los 500 millones de dólares, con un pico transitorio a inicios de 2022 que luego retrocedió.
La red Ethereum se mantiene como la red predominante para la emisión de estos activos, albergando cerca de 500 millones de dólares en stablecoins referenciadas al euro. Si bien su cuota de mercado ha disminuido ante la aparición de nuevas alternativas, la red continúa siendo la capa base con mayor volumen absoluto.
A partir de 2024, se ha observado una fragmentación hacia otras redes donde Arbitrum One ha ganado un terreno masivo para posicionarse como la segunda red más importante. Esta tendencia se complementa con la presencia de Polygon y el ascenso de Base, la red creada por Coinbase, que registra un crecimiento acelerado desde 2025 junto a otras redes como Solana y Starknet.
Este fenómeno de adopción institucional y minorista responde en gran medida a la implementación del Reglamento para el Mercado de Criptoactivos, conocido como Ley MiCA. Como explica la Criptopedia, sección educativa de CriptoNoticias, este marco normativo exige transparencia total en las reservas y requisitos estrictos para los emisores, lo que ha generado un entorno de mayor confianza.
Como consecuencia de estas reglas que limitan los activos no respaldados debidamente, plataformas europeas han procedido al desliste de opciones como la stablecoin USDT.



