Panorama Nacional. El analista político Obniel Ramírez afirmó este viernes que el Banco Agrícola Dominicano (Bagrícola) busca realizar una auditoría para maquillar los datos y tapar las imperfecciones financieras bajo la dirección de Fernado Durán, tras la cancelación de una licitación. Además, citó algunos casos históricos de quiebre de bancos dominicanos.
“Ellos andan buscando una firma auditora que le maquille los estados financieros, después que tenían el proceso para la licitación de 475 millones para esa auditoría, de repente tumba eso, para eso. En base a qué se va a hacer esa auditoría de ese y si tiene problemas, ¿cómo lo va a disimular?”, preguntó el periodista.
Ramírez agregó que: “Aquí nosotros hemos tenido experiencia cuando los bancos tienen doble contabilidad”. A continuación, se consolida una línea de tiempo de los bancos quebrados en la historia financiera de la República Dominicana, estos citados por el conductor de “Con todos menos con miedo”.
El periodista recomendó que se debe empezar con la destitución de Durán, “el Banco Agrícola no va a quebrar porque es del Estado dominicano. ¿Cuánto nos costará llevar a su estado normal el Bagrícola en manos de un cabeza hueca. Creo que ese proceso de licitación para auditoría debería darle palante”.
Bancos sonoros quebrados
Un resumen de los casos sonoros de bancos que quebraron o dejaron de operar en la historia financiera de la República Dominicana, con énfasis en los más relevantes y sus contextos:
1. Banco Intercontinental (Baninter) — Caso más emblemático (2003)
Qué pasó: Fue el banco más grande en quebrar en la historia dominicana, colapsando en 2003 debido a un fraude masivo que alcanzó aproximadamente RD$55 mil millones en pasivos ocultos y préstamos ficticios.
Dimensión del fraude: Equivalente a cerca del 14 % del PIB dominicano de ese año y más de dos tercios del presupuesto nacional.
Consecuencias: El Estado intervendría para evitar un efecto en cadena, lo que derivó en fuertes presiones sobre las finanzas públicas, elevada inflación y devaluación del peso.
Detención de ejecutivos: El presidente del banco, Ramón Báez Figueroa, y otros ejecutivos fueron arrestados y acusados de fraude bancario, lavado de dinero y ocultar información.
Impacto económico: El colapso contribuyó a una crisis más amplia que también afectó a otras instituciones y al sistema financiero.
2. Banco Nacional de Crédito (Bancrédito) — Quiebra vinculada a crisis de 2003
Qué pasó: Durante la misma crisis que afectó a Baninter en 2003, Bancrédito también colapsó.
Causa: Se indicó que otorgó préstamos a empresas relacionadas sin la capacidad de pago, lo que deterioró su situación financiera.
Después: Sus operaciones fueron absorbidas o reestructuradas dentro del proceso de intervención masiva del sistema.
3. Banco Mercantil — Otro banco afectado en 2003
Qué pasó: También fue intervenido y dejó de operar como banco independiente en 2003.
Causas: Problemas de gestión y préstamos excesivos a partes vinculadas, que motivaron su colapso tras el efecto dominó de Baninter.
4. Banco Múltiple de Las Américas (Bancamérica) — Disolución reciente (2022)
Qué pasó: En 2022, la Superintendencia de Bancos ordenó su disolución por pérdidas acumuladas y problemas de solvencia.
Tamaño: Aunque significativamente menor que el caso Baninter, afectó a miles de depositantes y generó preocupación pública
5. Varios bancos intervenidos o liquidados históricamente
Antes de 2003 y por razones diversas —incluyendo insolvencia, mala gestión o quiebras técnicas— varias entidades bancarias y financieras dejaron de operar:
Banco Universal (intervenido en 1993).
Banco Inmobiliario Dominicano (intervenido 1988).
Otros como Regional Dominicano, Dominico Hispano, Panamericano, Latinoamericano, Banco de los Trabajadores, Finade y La Moneda también fueron liquidados.
Además, hay registros de bancos más antiguos como la Compañía Bancaria Nacional que cerró en 1933.
Causas comunes
Las quiebras y disoluciones de bancos en la República Dominicana suelen vincularse a:
Fraude y malas prácticas contables, como en Baninter.
Préstamos a partes vinculadas y falta de solvencia.
Supervisión deficiente y gestión inadecuada en períodos de crecimiento financiero acelerado.





