¡Dios mío, qué vaina! La Autovía del Este, una de nuestras arterias viales más importantes, por fin respira un poco más tranquila. Y es que la Policía Nacional, a través de su División de Investigación (Dicrim) en Villa Hermosa, La Romana, le puso el guante a tres individuos que tenían a la gente con el Jesús en la boca. Estos tigueres, asegurados por las autoridades en flagrante delito, estaban supuestamente dedicados a una práctica de lo más peligrosa: tirar piedras a los vehículos que pasaban por la vía, cerquita del peaje de La Romana, con el fin de asaltarlos. ¡Qué relajo y qué falta de respeto a la vida ajena!
Esta captura, que ha sido un palo en la comunidad, es un respiro para todos los que transitamos esa ruta, desde los turistas que vienen a disfrutar de nuestras playas chulas hasta los que se mueven por trabajo o de visita familiar. Los detenidos, identificados como Julio Adorfo Aquino Solano, alias “Rolandito”, de 25 años; Julio Laureno Santana, alias “Julio”, de 29; y Yufreisi Martínez Sánchez, de 33, todos con domicilio en Villa Caoba, municipio Villa Hermosa, en la misma provincia, ahora tendrán que vérselas con la justicia. Esto no es un juego, mi gente; estamos hablando de la seguridad de la carretera y de la integridad de los viajeros. La verdad es que este tipo de acciones generan un viaje de miedo y desconfianza, algo que nuestra República Dominicana no se merece.
Asegún el reporte de la Policía, el operativo se realizó el pasado 18 de febrero, una fecha que marca un antes y un después para muchos. La presión de la comunidad fue clave, ya que la denuncia se regó como pólvora por las redes sociales y plataformas de noticias. Los conductores, hartos de la situación, comenzaron a alertar sobre estos desaprensivos que lanzaban proyectiles contra los carros para obligarlos a parar y luego despojarlos de sus pertenencias. ¡Imagínate tú el susto de uno en plena guagua, con la familia, y de repente un maco de piedra te revienta el cristal! Eso no está de lo más bien, para nada.
Durante el arresto, la Dicrim no solo les cayó encima a los malhechores, sino que también les ocupó dos machetes, uno de unas 20 pulgadas y otro de 21, que los tipos llevaban en la cintura. ¡Con razón la gente andaba con tanto temor! Además, en el mismo lugar de los hechos, encontraron un saco lleno de piedras, esas mismas que, según las investigaciones, usaban para su fechoría. Esto demuestra el nivel de premeditación y la seriedad con la que estos individuos se dedicaban a este tigueraje.
La Autovía del Este no es una vía cualquiera, señores. Es una ruta vital que conecta el Gran Santo Domingo con el polo turístico de La Romana, Punta Cana y todo el este del país. Miles de personas, entre dominicanos y extranjeros, la usan a diario. Cuando se dan este tipo de actos vandálicos y delictivos, no solo ponen en riesgo la vida de la gente, sino que también afectan la imagen de nuestro país. ¿Quién va a querer venir de coro si sabe que hay un riesgo de que le caigan a pedradas en la carretera? ¡Nadie! Y ni hablar del tremendo impacto económico que esto puede generar en el turismo, uno de los pilares de nuestra economía.
Recordemos que incidentes similares han ocurrido en el pasado en otras vías del país, aunque quizás no con la misma recurrencia o el mismo modus operandi. Esto nos lleva a reflexionar sobre la necesidad de mantener una vigilancia constante y efectiva en nuestras principales carreteras. No basta con hacer un operativo y ya; la presencia policial debe ser sostenida para desincentivar a los delincuentes y garantizar la paz de los ciudadanos. La gente necesita sentirse segura, saber que puede transitar por donde sea sin andar con el corazón en la mano.
La seguridad vial es una responsabilidad compartida. Sí, la Policía y las autoridades tienen un papel fundamental, pero también nosotros, los ciudadanos, debemos estar alerta y denunciar cualquier anomalía. Las redes sociales demostraron ser una herramienta poderosa en este caso, al permitir que la voz de los afectados llegara lejos y rápido, presionando para que se tomaran acciones. Es un ejemplo de cómo la comunidad organizada puede hacer la diferencia y ayudar a ponerle un freno al desorden.
Ahora, los tres detenidos serán puestos a disposición del Ministerio Público. De una vez, el proceso legal seguirá su curso para que respondan por sus actos. Esperamos que la justicia sea firme y ejemplarizante, para que sirva de escarmiento y así evitar que otros se atrevan a seguir por ese mismo camino. Mientras tanto, las autoridades han informado que mantendrán la vigilancia reforzada en la zona. ¡Y que así sea, para el bien de todos!
Es importante que como sociedad sigamos apostando por la prevención y la educación. Un país seguro es un país que avanza. Y para eso, cada quien tiene que aportar su granito de arena, desde el chofer que respeta las normas de tránsito hasta el policía que patrulla con ahínco. Al final del día, todos queremos lo mismo: poder llegar a nuestro destino sanos y salvos, disfrutar de la belleza de nuestra tierra y sentirnos orgullosos de ser dominicanos. ¡Que no se pierda esa paz!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



