La ciudad de Santiago de los Caballeros, corazón palpitante del Cibao, se prepara para ser el escenario de un evento cultural de esos que marcan la pauta: la primera Feria Regional del Libro y la Cultura 2026. La gobernadora provincial, Rosa Santos, soltó la primicia con una alegría que se sentía en el aire, anunciando que la fiesta cultural se celebrará en abril y agrupará a nada más y nada menos que 14 provincias de nuestra región. Esta iniciativa, más que una simple exposición, es una verdadera “propuesta jevi” para el fomento del saber y la identidad dominicana, especialmente la cibaeña, y promete ser un punto de encuentro para escritores, lectores y amantes de la cultura en general. El solo hecho de que se esté planificando una Feria del Libro de esta magnitud ya nos pone de lo más bien.
El magno evento, que está coordinado con el Ministerio de Cultura, ha puesto sus ojos en un gigante de nuestra historia para dedicarle sus luces: Ulises Francisco Espaillat. Este prohombre, quien fue político, farmacéutico y escritor, se ganó su hueco en la historia como uno de los presidentes más íntegros y de principios democráticos que ha tenido la República Dominicana. Dedicarle la Feria del Libro a Espaillat no es poca cosa; es un reconocimiento al valor de la honestidad, la inteligencia y el servicio público que tanto nos hace falta recordar en estos tiempos, y sin duda, un faro para el contenido de los conversatorios y talleres que se impartirán.
Ulises Francisco Espaillat, oriundo de Santiago, representa la esencia de ese “tigueraje” intelectual y la visión de progreso que siempre ha caracterizado a los cibaeños. Su breve pero impactante presidencia en 1876 fue un ejemplo de rectitud y de búsqueda de la moralización del Estado, un camino arduo y lleno de obstáculos en una época convulsa. Su legado no se limita solo a la política; fue un prolífico articulista y pensador, cuyas ideas sobre la educación, la economía y la justicia siguen siendo relevantes. Al honrar a Espaillat, la feria no solo celebra la literatura, sino también los valores democráticos y la capacidad de la región para generar líderes con visión y principios inquebrantables, demostrando que en el Cibao siempre ha habido gente con “la frente en alto” y “los pies en la tierra”.
Santiago, conocida como la “Ciudad Corazón”, ha sido desde siempre un epicentro cultural y económico de la República Dominicana. Es la cuna de poetas, músicos y pensadores que han enriquecido el alma de la nación. La “identidad cibaeña” no es un eslogan, es un sentir: la pasión por el merengue, la calidez de su gente, el sabor de su gastronomía y una forma de hablar que es música para nuestros oídos. Este evento regional busca precisamente eso, exaltar y compartir esa riqueza. Cada una de las 14 provincias que participarán tendrá su día especial para mostrar su “chercha”, sus particularidades y elementos culturales esenciales, garantizando que el festival sea un crisol de todas las expresiones que hacen nuestro Cibao tan “chulo”.
La gobernadora Santos hizo hincapié en que este evento trasciende la mera venta de libros. “No es solamente, la feria del libro, también, de la cultura lo que significa que cada una de las provincias que tendremos días específicos para participar debemos tener elementos culturales esenciales. Es unificación de libros y características de la ciudad”, explicó. Y la verdad es que esto está “de lo más bien” porque es una oportunidad única para que nuestros escritores locales, muchos de ellos desconocidos para el gran público, tengan una plataforma para lucirse. Es también un llamado a que el “tigueraje” joven se acerque a la lectura, que descubra ese “viaje” que te ofrece un buen libro, más allá de las pantallas.
Asegún comentó la gobernadora, el camino no ha sido fácil. Reconoció las limitaciones presupuestarias y las asignaciones ajustadas, algo que nos suena “de una vez” a los que estamos al tanto del quehacer público. Sin embargo, enfatizó su habilidad para “canalizar, crear y hacer sinergia”, demostrando una “agilidad como servidora pública” que es digna de admiración. La Gobernación de Santiago, aseguró, es un “eje del Gobierno Central”, y ella, como la cara del presidente en la provincia, está alineada con una visión global que busca el desarrollo integral. Esto nos da a entender que, aunque los recursos sean limitados, cuando hay voluntad y “empeño”, se pueden hacer cosas “bacanas”.
El festival, que promete ser “un coro” de conocimiento y arte, se llevará a cabo del 20 al 26 de abril de 2026, con una gran inauguración el 19 de abril. Se esperan más de 100 eventos programados, incluyendo presentaciones de libros, talleres para todas las edades, obras de teatro y conciertos de música en vivo. Imagínense “un viaje” de talentos, de ideas, de sabores, todo concentrado en una semana para el disfrute de la familia dominicana. Que cada provincia tenga su día dedicado es un toque “jevi” que asegurará la diversidad y la representación de toda la riqueza cultural de la región.
Las ferias del libro son “pilares fundamentales” para el desarrollo cultural y económico de cualquier país, y el nuestro no es la excepción. Fomentan la lectura en un momento donde la distracción digital es “un viaje” de opciones, impulsan nuestra industria editorial que a veces se siente un poco solita, promueven el intercambio con otras culturas y, sobre todo, actúan como un “motor del turismo cultural”. Cuando la gente viene a un evento así, se hospeda en hoteles, come en nuestros restaurantes, visita otros puntos de interés, y eso, “de una vez”, dinamiza nuestra economía local, generando empleos y moviendo el chelito.
Más allá de lo económico, estos encuentros fortalecen nuestra identidad nacional, nos conectan con nuestras raíces y nos hacen valorar lo nuestro. Son espacios “chulos” donde autores y lectores se encuentran cara a cara, donde los jóvenes talentos pueden inspirarse y donde las nuevas tendencias editoriales, como los e-books o las aplicaciones de inteligencia artificial en la literatura, también encuentran su espacio. Es una oportunidad para que los “tigueres” que tienen la inquietud de escribir o de leer, se sientan parte de una comunidad.
La Feria Regional del Libro y la Cultura 2026 en Santiago es, en esencia, una celebración de la palabra escrita, del arte y de la riqueza inmaterial que nos define como pueblo. Es la apuesta del Gobierno Central y de la provincia de Santiago por la educación y la cultura como herramientas poderosas para el progreso. Es el ejemplo de que con dedicación, se pueden superar los desafíos y ofrecerle a la gente eventos de calidad que nutran el espíritu y el intelecto. ¡Prepárense, que el Cibao se viste de gala!
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