Desde El Seibo nos llega una noticia que pone en aprietos a más de uno que anda en el *tigueraje*. El Juzgado de la Instrucción de esa jurisdicción le ha puesto la lupa y una medida de coerción a Ramoncito Martes Rosario, imputado por un presunto *fraude eléctrico* en perjuicio de Edeeste y, por ende, del mismísimo Estado dominicano. Esta *vaina* no es un juego, y las autoridades están mandando un mensaje claro a quienes intentan burlar el sistema: el que la hace, la paga.
Asegún el documento judicial, la imputación contra Martes Rosario se fundamenta en la violación del artículo 125, letra C y numeral 2, letra A, numeral 3, de la Ley General de Electricidad 125-1, modificada por la Ley 186-07. Esta legislación no es de ahora, mi gente, y está diseñada precisamente para poner en cintura a los que se ponen ‘creativos’ con la energía. Al señor Ramoncito le tocaron medidas de coerción que no están *de lo más bien*: una garantía económica de RD$50,000.00 a través de una aseguradora y presentarse ante el fiscal los días 30 de cada mes, un *dolor de cabeza* que le dará lidia por un buen rato.
El momento de la detención de Martes Rosario es de película: lo pillaron en plena acción, manipulando el medidor número 22106476 en un sector de El Seibo. Y lo más *chulo* (o preocupante, según se vea), es que al momento de la captura, le ocuparon un arsenal completo para el *tigueraje eléctrico*: un casco protector color mamey, guantes aislantes eléctricos, dos pinzas, dos riches, un arnés de color crema, una llave ajustable y hasta un chaleco reflector. Eso demuestra que no era un novato, sino que andaba con la *vaina* bien planificada.
Este tipo de acciones fraudulentas no solo representa una pérdida directa para la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este, sino que desestabiliza todo el sistema eléctrico nacional. Las distribuidoras se ven obligadas a incurrir en costos operativos mayores para cubrir estas pérdidas no técnicas, que al final se traducen en facturas más elevadas para los usuarios que sí cumplimos con nuestros pagos. Es un *klk* que afecta el bolsillo de todos los dominicanos, impidiendo que el *Gobierno* invierta más en mejorar la infraestructura y garantizar un servicio eficiente para todo el *patio*.
Edeeste, por su parte, reitera su compromiso firme contra el fraude. No se trata solo de perseguir a los *vivos*, sino de proteger los recursos del sistema y asegurar la sostenibilidad del servicio para todos. Hacen un llamado constante a esos usuarios que todavía andan en la irregularidad para que se pongan al día y eviten caer en *lios* penales y económicos. Es mucho más *bacano* regularizar tu situación a tiempo que tener que enfrentar la justicia y *un viaje de problemas* que pueden marcar tu vida por mucho tiempo.
Las consecuencias de este *tigueraje* van más allá de las medidas de coerción y las multas. Un historial judicial por fraude eléctrico puede cerrar puertas en futuros empleos, créditos bancarios, e incluso limitar la libertad de tránsito. La justicia dominicana, con casos como el de Ramoncito Martes Rosario, está enviando una señal clara y contundente: el *fraude eléctrico* es un delito con serias implicaciones. Es esencial que cada dominicano entienda la importancia de consumir energía de forma legal para contribuir a un sistema más robusto, justo y equitativo para todos en la República Dominicana.
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