¡Qué ‘vaina’ con los precios de este mundo! La noticia que anda rodando por ahí, y que está poniendo a más de uno con los ojos como platos, es que la mismísima mansión que sirvió de escenario exterior para la legendaria serie de Batman de los años 60, está a la venta por la jugosa suma de 28 millones de euros. Imagínate tú, si esa ‘chercha’ de venta se concreta, podría romper todos los récords en esa zona, ¡un verdadero palo!
Según el reporte, esta Mansión de Batman no es una novata en esto de los récords. El pasado mes de julio, ya había protagonizado la venta más cara de la zona al adquirirse por 18 millones de euros. Construida en 1928 para la familia Bernard, esta joya arquitectónica diseñada por Morgan, Walls & Clements, quienes le dieron vida a varios edificios emblemáticos en Los Ángeles, nos transporta de una vez a otra época con su estilo neotudor y jacobino.
El actual propietario no se ha quedado atrás y le ha metido un dineral en una renovación que ha dejado la casa de lo más bien, como si fuera nuevecita por dentro y por fuera, pero conservando su esencia original. Con 17,000 metros cuadrados y un terreno de casi dos hectáreas, la casa ahora cuenta con una red de alcantarillado, fontanería renovada, un sistema de climatización de última generación y techos impermeabilizados. Además, los interiores y el paisajismo alrededor de la vivienda han sido restaurados con un gusto que da gusto. Y no solo Batman ha sido el protagonista aquí; la casa también ha aparecido en peliculitas como ‘La boda de mi mejor amiga’ y en la serie ‘Se ha escrito un crimen’, demostrando su versatilidad cinematográfica.
Ubicada en Pasadena, uno de los enclaves más prestigiosos, la propiedad es un ‘vacilón’ completo. Dispone de siete dormitorios, once baños, una piscina de estilo roca natural que parece de película, cine privado para no tener que salir de casa, y hasta una cancha de pickleball. Todo esto se integra en un ambiente bucólico, con árboles altísimos y robles centenarios que hacen del jardín una prolongación natural y chulísima de la vivienda, invitando a disfrutar del aire libre.
Pero ¡ojo ahí!, si te imaginas a un Bruce Wayne dominicano buscando la famosa Batcueva para guardar sus ‘vainas’ de superhéroe, te llevarás un chasco. La noticia aclara que la mansión no esconde ningún pasadizo secreto bajo tierra ni nada por el estilo. Esas escenas icónicas del refugio del Caballero Oscuro, para que lo sepas, se filmaron en un estudio. Así que, no hay chance de que encuentres un batimóvil escondido por ahí, ¡qué jevi sería eso!
La cocina de esta propiedad es una obra de arte por sí misma, mezclando el valor arquitectónico de la época con las funcionalidades más modernas. Su diseño neotudor se ve bacano con un enmarcado monumental y dos grandes columnas que flanquean la zona de cocción. La paleta de colores crema, las losas de piedra en el suelo y los armarios lacados con vitrinas le dan un toque único, y los azulejos de terracota con detalles tallados en el salpicadero son una ‘locura’.
Además, el equipamiento de alta gama hace que el espacio del chef sea digno de un restaurante cinco estrellas. La imponente isla central, con su encimera pulida, fregadero auxiliar y zona de barra, es la estrella del show. ¡Ideal para preparar un sancocho o un mofongo, o simplemente para armar un coro con los amigos y la familia, de lo más bien!
Los detalles arquitectónicos exteriores son una maravilla: la torre almenada, los tejados de pizarra, los acabados en ladrillo y las ventanas de vidrio emplomado hacen de esta finca una verdadera obra maestra. Dentro, se conservan la escalera de madera tallada a mano, que te deja con la boca abierta, y las ventanas originales. Cuando la construyeron en 1928, el costo reportado fue de unos 120,000 euros, ¡una inversión considerable para la época!
El recibidor te transporta de una vez a la realeza, con un estilo aristocrático que se siente en cada rincón. La escalera, una joya de ebanistería, es lo primero que te roba el aliento al entrar. Su barandilla, tallada a mano con intrincados entrelazados de estilo jacobino y rematada con pasamanos de madera noble, relieves florales y unos remates esféricos, le da un carácter y una personalidad ‘chula’ que no se ven todos los días.
Y para rematar, las vidrieras son una cosa del otro mundo, te hacen sentir como en una mansión de cuento de hadas, donde la luz natural baña todo el espacio. Junto a la lámpara de hierro forjado de aire medieval, se crea un ambiente cálido y señorial en la entrada que te deja ‘montao’.
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