El presidente Luis Abinader no está de relajo en París, mis hijos. Esta visita oficial no es un coro cualquiera; el mandatario llegó a la capital francesa con una agenda bien apretada, buscando seguir fortaleciendo lazos entre la República Dominicana y Francia. El compromiso es ampliar vínculos de cooperación y comerciales con la nación europea. Pero la vaina no se queda ahí; el foco también está en la integridad, la transparencia y la buena gobernanza, temas que Abinader ha puesto como prioridad de su gestión.
La verdad sea dicha, esta movida de Abinader se alinea con la consolidación de unas relaciones bilaterales que tienen su historia. Francia y la República Dominicana han mantenido un intercambio constante, y ahora se busca llevar eso a otro nivel, promoviendo la prosperidad y el bienestar. Es un paso estratégico para que nuestra Quisqueya siga echando pa’lante en el escenario internacional.
Uno de los puntos más jevi de su agenda fue la participación en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Allí, Abinader no solo asistió a la ceremonia inaugural del Foro Global Anticorrupción e Integridad, sino que tuvo una intervención contundente. Dejó claro el compromiso dominicano en la lucha contra ese mal, firmando un memorando de entendimiento.
Pero la cosa no fue solo de protocolo. El presidente aprovechó para sentarse a conversar con representantes de empresas e inversionistas franceses. La idea es atraer más capital para el patio, especialmente en sectores clave como infraestructuras, transporte, logística, zonas francas y energías renovables. Además, tuvo un encuentro importante con Aidan Eyakuze, el CEO de la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP), reforzando la postura de la RD en materia de transparencia.
La agenda incluyó un almuerzo de trabajo con Mathias Cormann, secretario general de la OCDE, donde Abinader presentó las prioridades dominicanas en el marco de la estrategia 2036, un plan a largo plazo que busca sentar las bases para un desarrollo sostenible. La visita culminó con el encuentro con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, una reunión que sella la buena sintonía entre ambas naciones y abre puertas para futuras colaboraciones.
La presencia dominicana en foros internacionales como la OCDE es vital. Esta organización, fundada en 1961 y con sede en París, agrupa a 38 países y se dedica a promover políticas que mejoren el bienestar económico y social. Su trabajo en el establecimiento de estándares internacionales y en ofrecer recomendaciones de políticas públicas es fundamental para impulsar un crecimiento sostenible. Participar activamente nos permite aprender y mostrar el potencial de nuestro país.
Antes de su retorno, el presidente también compartió con la comunidad dominicana residente en Francia. Este gesto siempre es bien recibido por nuestros compatriotas que están lejos de la tierrita, recordándoles que no están solos. En definitiva, estos viajes son una inversión estratégica que busca traer beneficios tangibles, abriendo caminos y asegurando el avance de la República Dominicana en progreso y transparencia. ¡A seguir echando pa’lante!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




