En un ambiente de pura algarabía y esperanza, el empresario Manuel Taveras, presidente de la Empresa Mega Plax, se lució este sábado al destacar el compromiso inquebrantable del presidente Luis Abinader con el desarrollo de nuestras provincias fronterizas. Asegún Taveras, este compromiso ha sido clave para restablecer la Confianza para Invertir en la región, una pieza fundamental que faltaba en el tablero económico del país. La Ley 12-21, que ha venido a meterle el hombro a este sector, ha fortalecido la seguridad jurídica y, de una vez, ha dinamizado la generación de empleos, justo como se pudo ver en el chulo acto del 20 aniversario de la empresa celebrado en Sabaneta.
El evento no fue solo un coro de felicitaciones, sino una muestra palpable de crecimiento. Como parte de la expansión de Mega Plax, se inauguraron dos naves industriales y una moderna área de comedor. Esto es una señal clara de que cuando hay voluntad política y seguridad jurídica, el sector privado se lanza sin miedo a impulsar el desarrollo. Es un ejemplo bacano de cómo el tigueraje dominicano, con visión y apoyo, puede transformar realidades.
Taveras, al pronunciar las palabras centrales, no se guardó los elogios. Valoró el enfoque del Gobierno hacia la frontera, reconociendo el impacto tremendo del marco legal de incentivos. Según él, este marco ha sido un factor determinante para fortalecer la confianza, atraer inversiones y sostener la generación de empleos en unas provincias que históricamente han bregado mucho para ver la luz al final del túnel. «Es un honor recibir a un presidente que ha demostrado con sus hechos su compromiso con el desarrollo de la frontera y con el mandato constitucional de impulsar estas provincias», expresó Taveras, con el pecho inflado de orgullo y satisfacción.
El empresario también trajo a colación un punto importante: administraciones anteriores dejaron perimir la Ley 28-01, lo que afectó un viaje de la estabilidad del régimen de incentivos. Pero ahora, con el liderazgo firme y decidido del presidente Abinader, la Ley 12-21 ha devuelto la seguridad jurídica y la confianza que tanto se necesitaban. Esto ha permitido que empresas como Mega Plax, acogidas a este régimen, puedan seguir creando oportunidades y aportando al crecimiento regional, generando un impacto positivo en la vida de un sinnúmero de familias.
Por su lado, el presidente Luis Abinader, quien no se quedó atrás, aprovechó la plataforma para hacer un llamado enérgico al empresariado nacional. Los instó a ampliar su presencia en la zona fronteriza, tomando como referencia las experiencias exitosas que ya están instaladas bajo este régimen de incentivos. «Yo hago un llamado, desde aquí hoy, para que vean el ejemplo de estas dos empresas y que se establezcan más empresas en la zona», destacó el gobernante, con su estilo directo y convincente.
El jefe de Estado insistió en que el empresariado debe aprovechar las facilidades contempladas en la normativa vigente para contribuir al desarrollo integral de estas provincias. Esto es vital, porque desarrollar la frontera no es solo un asunto económico, es también un tema de seguridad nacional, de equidad social y de sostenibilidad ambiental. Es una estrategia jevi para fortalecer el tejido productivo y social de una parte del país que ha sido olvidada por mucho tiempo.
La zona fronteriza de la República Dominicana, históricamente, ha enfrentado desafíos enormes, desde la falta de inversión y la migración irregular hasta la precariedad de los servicios básicos. Generaciones enteras han crecido con la promesa de desarrollo sin verla materializada. Por eso, el impulso de leyes como la 12-21 no es solo una medida económica; es un acto de justicia social y una apuesta por el futuro de miles de dominicanos que viven en esas comunidades.
Esta ley ofrece incentivos fiscales muy jugosos, incluyendo exenciones del impuesto sobre la renta y sobre las patentes, así como de impuestos aduanales para la importación de maquinarias y equipos. Es un paquete de beneficios diseñado para que cualquier inversionista serio diga: “¡Aquí es que va la cosa!” Estos incentivos son cruciales para compensar los riesgos adicionales y los costos logísticos que a veces implica operar en regiones más apartadas, haciendo que la ecuación de inversión sea atractiva.
El acto no fue solo discursos y palabras bonitas. Fue puesto en manos de Dios y bendecido por el diácono Antonio Vargas, quien elevó la invocación y la bendición de las obras inauguradas, pidiendo prosperidad, desarrollo y bienestar para todos los presentes. Estuvieron presentes la gobernadora Glehany Azcona Torres; el senador Antonio Marte; los diputados Chancer Fernández y Juana Castillo; el gerente general de la empresa; así como familiares y allegados de la empresa, además de otras autoridades y empresarios, quienes compartieron un momento de verdadera chercha y esperanza.
Ver a empresas como Mega Plax celebrar su aniversario y, al mismo tiempo, expandir sus operaciones es un testimonio de que se están haciendo las cosas bien. Este tipo de compromiso presidencial con el desarrollo fronterizo no solo genera empleos y riquezas, sino que también siembra un sentido de pertenencia y oportunidad en comunidades que por mucho tiempo se sintieron desconectadas. ¡Eso sí que está de lo más bien!
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