Tuesday, February 10, 2026
26.8 C
Santo Domingo

ADARS Pone la Cara: Transparencia en el Fondo de Salud, ¡sin **bulto**!

SANTO DOMINGO, RD – En un país donde el chismorreo es el deporte nacional y las redes sociales son un hervidero de opiniones, la transparencia en el manejo de los fondos públicos siempre está en el ojo del huracán. Y cuando hablamos del vital sistema de seguridad social, la cosa se pone seria de verdad. Recientemente, Eduardo Remos, la voz cantante de la Asociación Dominicana de Administradoras de Riesgos de Salud (ADARS), salió al frente para asegurar que el manejo del Fondo de Salud del sistema dominicano se lleva a cabo con la pulcritud que manda la ley y bajo una supervisión que no le deja cabos sueltos a nadie. ¡Así de claro!

Asegún Remos, el sistema está montado de una manera que garantiza un control equilibrado. Explicó que la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), ese ente que recauda los cuartos, está supervisada por el Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS). Este último es como un sanedrín tripartito, donde se sientan en la misma mesa representantes del gobierno, de los trabajadores y de los empleadores. Esa vaina asegura que no haya un solo sector que haga lo que le dé la gana, sino que todo se decida de manera consensuada. Es un diseño robusto, pensado para evitar sorpresas y garantizar que la plata de la gente se use en lo que se tiene que usar.

“Nunca ha habido inconvenientes, porque los aportes que hacen los empleadores como agentes de retención de los trabajadores van a una cuenta recaudadora de la Tesorería y se dispersan conforme a lo que establece el Consejo Nacional de la Seguridad Social”, puntualizó Remos. Y es que el flujo de los fondos, desde que salen del salario de un trabajador hasta que llegan a las ARS para cubrir servicios de salud, sigue un protocolo bien definido, un camino que, a su parecer, está más que trillado y es transparente de principio a fin.

Estas aclaraciones de Remos no son poca cosa. Las hizo mientras compartía en el programa “El Nuevo Diario en la Tarde”, un coro jevi donde se tocan los temas importantes del patio. Y es que en un momento donde la conversación sobre la sostenibilidad y la equidad del sistema de salud está más viva que nunca, es fundamental que la gente entienda cómo se mueve cada chele y qué papel juega cada institución en este engranaje tan complejo.

El sistema dominicano de seguridad social, establecido por la Ley 87-01, fue un cambio de juego total para el país. Antes de esta ley, el acceso a servicios de salud era un privilegio para muchos y una odisea para otros. La Ley 87-01 vino a buscar universalizar el acceso a la salud, basándose en principios de solidaridad, obligatoriedad y equidad. Es decir, que no importa quién seas ni de dónde vengas, tienes derecho a una atención médica digna. Esa ley fue un paso de avance bacano, aunque como toda cosa grande, siempre tiene sus puntos a mejorar y sus debates.

Remos también aprovechó el momento para poner en contexto la importancia de ADARS. En la actualidad, el régimen contributivo del Seguro Familiar de Salud tiene bajo su sombrilla a unos 4.9 millones de dominicanos. De ese viaje de gente, casi la mitad –un 45.9% para ser exactos–, está afiliada a las Administradoras de Riesgos de Salud que agrupa ADARS. Eso te da una idea del tamaño de la responsabilidad y el impacto que tienen estas entidades en la vida diaria de millones de dominicanos.

Pero, ¿cómo se financia todo esto? Pues la vaina es que, según la Ley 87-01, tanto los trabajadores como los empleadores hacen aportes obligatorios. Estos aportes se calculan en base al salario cotizable, con un tope bien claro: hasta 10 salarios mínimos cotizables mensuales, lo que hoy día anda por los RD$91,000. Esa plata se deposita cada mes en una cuenta que maneja la Tesorería de la Seguridad Social, dedicada exclusivamente al cuidado de la salud de la gente. De ahí es que las ARS reciben lo que se conoce como una “prima” o “cápita” por cada afiliado. Con esa cápita es que se cubren las prestaciones médicas que están incluidas en el Plan Básico de Salud, un paquete de servicios que el CNSS revisa y actualiza de vez en cuando.

Aquí viene la parte interesante y, a la vez, uno de los puntos de debate más álgidos. Desde que el componente de salud del sistema arrancó en 2007, la prima o cápita ha sido igualita para todos los afiliados, sin importar la edad ni el sexo. Y si bien esto parece justo a primera vista, Remos nos invita a una reflexión más profunda, porque según él, esta igualdad parte de una premisa que muchos ven como errónea.

“Las necesidades de salud no son iguales a lo largo de la vida”, argumentó Remos, dejando claro que no es lo mismo la demanda de un muchacho que apenas nace que la de un viejito. Un recién nacido, por ejemplo, tiene una alta demanda de servicios, especialmente para vacunas y controles pediátricos. Luego, en la juventud, la demanda suele bajar un poco, porque el tigueraje anda con la salud por las nubes. Pero, ¡ay!, cuando llega la vejez, la demanda se dispara de nuevo debido a las enfermedades crónicas, como la hipertensión y la diabetes, que se van apareciendo con el tiempo. Entonces, la cápita igualitaria no refleja esa realidad, lo que genera desequilibrios y desafíos financieros para el sistema.

Esta disparidad en las necesidades de salud, versus una prima que no las diferencia, es un tema recurrente en las discusiones sobre la sostenibilidad del sistema. Asegun se ha planteado en varios coros de expertos, abordar esta situación podría implicar ajustar la forma en que se calcula la cápita, quizás considerando factores de riesgo o edad. Es una conversación compleja, pero necesaria para asegurar que el sistema sea justo y eficiente para todas las etapas de la vida de nuestros ciudadanos.

La posición de ADARS, a través de Eduardo Remos, es un llamado a la claridad y al entendimiento. En un sistema tan complejo y vital como el de la seguridad social, donde se maneja el bienestar de millones de personas, la confianza es el pilar fundamental. Por eso, seguir explicando, con datos y argumentos, cómo se maneja cada centavo y cuáles son los retos, es esencial para que la población se sienta tranquila y respaldada. Es un ejercicio de transparencia que, sin duda, fortalece la fe en nuestras instituciones y en el futuro de nuestra salud como nación. ¡Así sí se vale!

Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!

¿Tú que opinas? Cuéntalo aquí:

Hot this week

Banco Popular: Un **Montón** de Cuartos y Éxitos Financieros en 2025

¡Mi gente! El Banco Popular Dominicano ha vuelto a...

El **Bulto** de la Stablecoin de Trump: ¿Binance Tiene el **Control** o Es Pura **Chercha**?

¡Klk, mi gente! Aquí en la capital del merengue,...

¡Qué vaina! Monte Plata a oscuras: Apagón por **corte de árboles** en protesta de Peralvillo

¡Atención, mi gente de Monte Plata! Una situación que...

El Metro de Santo Domingo: Nueva Línea 2-C, ¡una solución bacana!

El anuncio por parte del presidente Luis Abinader sobre...

¡Un Cambio Chulo! Farmacias Dominicanas al Frente del Cuidado de la Salud

¡Klk, mi gente! Si hay algo que siempre ha...

Temas

spot_img

Related Articles

Categorias Populares

spot_imgspot_img