¡Mi gente! En la pelota invernal dominicana, siempre hay una chercha, un movimiento que nos mantiene al borde del asiento, y este último es de los que dan de qué hablar. Aunque la gerencia de las Estrellas Orientales todavía no ha soltado el pitazo oficial sobre el rol que ocupará Albert Pujols, ya es un secreto a voces que “La Máquina” está metiendo sus manos de una manera bacana en la dirección del equipo. Asegún la gente que sabe, Pujols, el mismo que nos ha dado un viaje de alegrías en las Grandes Ligas, está ejerciendo sus “funciones de jefe” y ha sido el motor principal para que Héctor Borg asuma las riendas como el nuevo capataz de la novena petromacorisana. Esto es un palo, un verdadero “tigueraje” de estrategia.
El equipo del pítcher, los Orientales, se decidió por mantener a Ángel Ovalles como gerente general, pero el puesto de dirigente, que estaba más vacante que el bolsillo en quincena, ya tiene dueño. Y es que no fue poca cosa, no. Fue una movida de altos quilates, donde Pujols y Ovalles se sentaron a cuadrar esta vuelta para traer a Borg. Pero hay que decirlo, “La Máquina” fue el verdadero impulsador de este junte. Imagínense ustedes, un ícono del béisbol mundial dando sus primeros pasos en funciones ejecutivas en su propio patio, ¡eso sí que está chulo!
Después de que se acabó la “mata de coco” del Round Robin la temporada pasada, Pujols no se hizo el loco. De una vez, se comunicó con Audo Vicente, vicepresidente de operaciones de los Tigres del Licey, para pedir permiso. Y es que así es que se hacen las vainas bien, con respeto y profesionalismo. Quería entrevistar al que era, en ese momento, el coach de banca de los gloriosos azules. “Nosotros hicimos varias llamadas y Albert fue quien se encargó de toda la logística previa. Eso es muy profesional: primero debe haber un acercamiento del equipo interesado y, si los ejecutivos dan el permiso, entonces se realiza la entrevista. Pujols fue quien llamó a Audo y posteriormente mantuve el proceso con Ovalles”, declaró el mismo Borg en una entrevista exclusiva para el Listín Diario. ¡Qué nivel de coordinación, mi gente!
Héctor Borg Polanco, que para colmo acaba de ser nombrado coach de tercera de los Gigantes de San Francisco en las Mayores, tiene ahora la misión que no es juego de niños: devolver a las Estrellas a la postemporada. La temporada pasada, los verdes se quedaron fuera del Round Robin, igualito que el Licey, una espina que aún duele a sus fanáticos, que son leales como pocos. En ese ínterin de la campaña, la cosa se puso “jevi” y le dieron “pa’ su casa” al manager Fernando Tatis, terminando la serie regular con Carlos Paulino como interino. La presión para Borg será fuerte, pero según lo que nos dijo, está más que preparado para el “jangueo” beisbolístico.
El nuevo dirigente de las Estrellas se siente más que “ready” para este compromiso. Asegura que llevaba tiempo en el círculo de espera, con la visión bien clara para asumir un puesto de esta magnitud. No es un novato en esto del liderazgo. Explicó que ha estado aguardando esta oportunidad y que se siente en su punto para el reto. Hasta reveló que durante la temporada pasada, los Gigantes del Cibao le hicieron un acercamiento, pero las conversaciones no prosperaron. Pero, ¿quién sabe? Quizás fue el destino, ese mismo que hoy lo coloca al frente de una franquicia con una fanaticada tan apasionada como la oriental.
“Hace tres años entendía que ya estaba listo. Llevo muchos años en esta posición, manejando clubhouse, liderazgo y conexión con los jugadores. La experiencia me ha permitido aprender a lidiar con diferentes departamentos y situaciones difíciles, así como a llevar la batuta de un grupo. Desde entonces visualizaba el juego de manera distinta y sentía que la oportunidad se acercaba. Soy un fiel creyente de Dios y siempre le pedía que, si era su voluntad, me colocara donde fuera mejor para mí y para la franquicia que me diera la oportunidad. He tenido varios procesos en los últimos dos años; con el Cibao también entrevisté el año pasado y todo salió muy bien”, manifestó Borg. Con esa fe y esa experiencia, ¡está de lo más bien aspectado!
Y no es solo palabrería, no. En la LIDOM, Héctor Borg ya sabe lo que es ganar. Como coach, se coronó campeón con el glorioso Licey en la temporada 2023-24, y eso no es poca cosa. Además, para los que no se acuerdan o no lo sabían, fue el dirigente que llevó a la Selección Dominicana a conquistar la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Un currículum que te deja con la boca abierta y que demuestra que tiene la capacidad y el “sazón” para llevar a los muchachos de las Estrellas a pelear por la corona. El “Dominican Power” en su máxima expresión.
La llegada de Pujols a un rol ejecutivo en las Estrellas Orientales es un evento que marca un antes y un después. Su presencia no solo aporta su inmensa experiencia como jugador, sino también su visión y su “tigueraje” para seleccionar a los líderes adecuados, como en este caso Héctor Borg. Los fanáticos de las Estrellas están más que emocionados, con la esperanza renovada de que, bajo esta nueva dirección, el equipo pueda resurgir y darle a San Pedro de Macorís el campeonato que tanto anhelan. El “coro” está encendido, y la temporada que viene promete ser un “show” espectacular. Con Pujols moviendo los hilos y Borg en el terreno, las Estrellas tienen todo para brillar con luz propia. ¡Que empiece la pelota!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!


