Alergia a la amoxicilina: síntomas y qué hacer en caso de reacción

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La amoxicilina es un tipo de antibiótico que pertenece a la familia de la penicilina, es decir, al ser un bactericida, es capaz de destruir a los microbios. Por lo tanto, este compuesto se utiliza para tratar muchas infecciones producidas por gérmenes sensibles a este propio antibiótico.

Entre las infecciones que suele curar y tratar el antibiótico encontramos la neumonía, la bronquitis, o infecciones que se trasladan a oídos, nariz, garganta o del tracto urinario la piel.

En ocasiones, muchos organismos no están preparados para resistir ciertos medicamentos o tratamientos, por eso el cuerpo responde ante estos ataques provocando alergias a ciertos tipos de compuestos. Cuando sufrimos un ataque de alergia a la amoxicilina, la gravedad y los síntomas son los que determinarán cómo tratar esta reacción.

Síntomas de la alergia a la amoxicilina

Al ser un medicamento que viene del compuesto de la penicilina, los síntomas en muchas personas son comunes o los mismos a cuando se tiene alergia al compuesto de la penicilina. Los más comunes suelen ser urticarias, sarpullidos o inflamaciones de carácter leve en los labios. Aunque puede ir a más y llegar a la anafilaxia.

En estas reacciones podemos notar disficultades para respirar con normalidad, mareos severos o latidos del corazón más acelerados que de costumbre.

¿Qué debemos hacer?

Cuando comenzamos a tener algunos de estos síntomas, lo inmediato es dejar de tomar amoxicilina. Por lo pronto no haremos más aguda la inflamación y la alergia podría remitir. Acto seguido, una vez que notemos estos síntomas asociados al medicamento, debemos consultar con nuestro médico lo más rápido posible.

El facultativo valorará la reacción y podría cambiar de medicamento para ver como reacciona nuestro propio cuerpo a este cambio derivado de una alergia a la amoxicilina.

Normalmente, la alergia poco severa, como los sarpullidos o la urticaria, se tratará con antihistamínicos, aunque siempre debemos estar seguros de que es nuestro médico quien nos indica la toma de estos medicamentos.

Baños en agua fría pueden ayudar a remitir las reacciones de nuestra piel, al igual que otros antihistamínicos tópicos que calmarán los salpullidos.

Siempre y cuando la reacción no sea severa, con esto debería bastar para bajar la alergia a la amoxicilina. Si la alergia no remitiese, y llegáramos a sufrir una reacción anafiláctica, lo mejor es contactar con los servicios de urgencias de nuestra localidad. Ellos nos indicarán el proceso adecuado, que suele remitir con una inyección de epinefrina para detener en seco la reacción.