Apple y su imperio de aplicaciones: así está luchando la empresa del iPhone para evitar perderlo

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Apple lleva una semana movida. En menos de siete días, la tecnológica ha anunciado dos acuerdos que le permiten dar carpetazo a investigaciones por monopolio en su tienda de aplicaciones. Eso sí, concediendo lo justo y manteniendo las limitaciones para los creadores de las ‘apps’ que representan la mayoría de sus ingresos.

El
primer trato
del fabricante del iPhone, alcanzado con un grupo de pequeños desarrolladores de Estados Unidos, se ha saldado autorizando a los creadores de software a ponerse en contacto con los usuarios a través de correo para informarles sobre mecanismos de pago externos a los de la compañía.
El segundo
, con la Comisión de Comercio Justo de Japón (JFTC), permitirá que, a partir de 2022,

 todos los internautas puedan abrirse cuentas en sitios como Netflix o Spotify empleando enlaces que estarán ubicados dentro de la ‘app’ y los redirigirán a la web oficial de la plataforma. Algo que, hasta el momento, no era posible. El mecanismo permitirá que las aplicaciones de contenido visual (cine, música o libros) puedan esquivar las comisiones que recauda Apple, que se mueven entre el 30 y el 15%. Un cambio interesante, pero con limitaciones.

Durante los últimos años, las políticas impulsadas por la empresa en su App Store -donde se obliga a los desarrolladores presentes a utilizar de forma obligatoria los mecanismos de pago de Apple y cumplir con las comisiones establecidas- se ha convertido en el principal argumento de los reguladores en sus investigaciones sobre las prácticas de la compañía. Investigaciones que pueden salirle caras,
como en Corea del Sur
, donde este martes se aprobó un proyecto de ley que prohíbe que, tanto los de Cupertino como Google, obliguen a los desarrolladores a utilizar sus sistemas de pago, lo que implica una pérdida importante en comisiones. También sienta un precedente que puede ser imitado en Occidente en el futuro.

El negocio está en otra parte

La App Store, la (única) tienda de aplicaciones disponible en los dispositivos de la firma de la manzana, es uno de los negocios más importantes que tiene Apple. Solo durante el primer semestre del presente año, la empresa afincada en Cupertino ha conseguido gracias a ella 41.500 millones de dólares, según las estimaciones de
Sensor Tower
. Más de la mitad de ese montante, 26.000 millones, procede de los videojuegos. Y Apple lo tiene claro, no piensa renunciar a esas ganancias a menos que se vea obligada. Prefiere llegar a acuerdos y realizar concesiones a los desarrolladores, que es lo que ha estado haciendo durante los últimos días.

El trato con la Comisión de Comercio Justo de Japón, efectivamente, solo afecta a aplicaciones que ofrecen «contenidos previamente adquiridos o suscripciones a revistas, periódicos, libros, audio, música y vídeos». Estas plataformas, como explica Apple, «no ofrecen bienes y servicios digitales dentro de la aplicación para la compra», solo suscripciones -que se pueden realizar sin problema desde fuera del ecosistema de la manzana-. Por lo tanto, no estamos hablando de una fuente de ingresos especialmente importante.

El negocio de verdad está en otro sitio; en concreto, en las aplicaciones que ofrecen una versión básica pero que, a su vez, permiten que el usuario mejore la experiencia mediante la realización de micropagos. Ese es el caso, por ejemplo, de juegos como ‘Honor of Kings‘ o ‘PlayerUnknown’s Battlegrounds‘, que son los que más dinero han movido en App Store durante los primeros meses del año.

El usuario que los descarga en su ‘smartphone’ puede disfrutarlos de forma completamente gratuita; pero si quiere conseguir determinados beneficios, coleccionables o dinero del juego hay que pasar por caja. Y eso, en iPhone o iPad, solo se puede hacer a través de los sistemas de pago de Apple abonando la correspondiente comisión. No hay ningún otro camino.

Privacidad (y beneficio)

Para justificar su postura, Apple centra su discurso en que abrir sus dispositivos a otras opciones de pago supondría un peligro para la seguridad del usuario. Así lo ha dejado claro en varias ocasiones, la última hace apenas un par de días, cuando afirmó, en declaraciones remitidas a ABC, que el proyecto de ley aprobado en Corea del Sur «pondrá a los usuarios que compren bienes digitales desde otras fuentes en riesgo de fraude, socavará sus protecciones de privacidad, dificultará la administración de sus compras y funciones».

Hace apenas unos meses, la compañía realizó un
comunicado
en el que sacaba a relucir su trabajo para mantener sus dispositivos libres de amenazas. También recordaba los riesgos de abrir sus dispositivos a tiendas de terceros. «Permitir la descarga lateral degradaría la seguridad de la plataforma iOS y expondría a los usuarios a graves riesgos de seguridad no solo en las tiendas de aplicaciones de terceros, sino también en la App Store. Debido al gran tamaño de la base de usuarios de iPhone y los datos confidenciales almacenados en su teléfonos (fotos, datos de ubicación, información de salud y financiera) se provocaría una avalancha de ataques contra la plataforma», se sostenía desde la empresa.

Más allá de la privacidad, Apple no niega que las comisiones que consigue tienen su peso. Así lo reconoció Tim Cook, su director ejecutivo, durante el
juicio que enfrentó a la firma con Epic
-la creadora de ‘Fortnite‘- durante la pasada primavera. El sucesor de Steve Jobs apuntó que en caso de que Apple permitiese sistemas de pago alternativos «renunciaríamos al rendimiento total de nuestra propiedad intelectual», lo que obligaría a la firma a «idear otro sistema para facturar a los desarrolladores, lo que creo que sería un desastre».

Mientras que se producen cambios, las tiendas de aplicaciones externas siguen con interés el escrutinio al que se está sometiendo a la Apple en
Europa
y Estados Unidos. El juicio que enfrentó al fabricante del iPhone y a Epic está visto para sentencia. Cuando llegue el veredicto, este podría provocar cambios importantes en App Store. Según explica en conversación con ABC Luis Hernández, director ejecutivo de la tienda alternativa para dispositivos Android Uptodown, la apertura de iPhone y iPad a otros ‘marketplaces’ es «inevitable».

«Desde hace meses se está asumiendo. En cuestión de tiempo va a cambiar. Nosotros no queremos forzar a nadie a que cambie sus hábitos de consumo. Podemos ser compatibles. Apple podría mostrar mensajes, como hace Google, en los que explica al usuario que va a descargar una aplicación desde una tienda legítima, pero que no está controlada por la compañía. Lo que quieras, pero tienes que dar la opción de escoger», explica Hernández.