Aquiles Correa “Mi prioridad era que mis hijas fueran personas de bien”

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Sencillo, trabajador y enfocado en las cosas reales de la vida, Aquiles Correa valora la familia que ha formado junto a su esposa Alexandra, con quien ha criado cuatro hijas.

Ha luchado con la distancia por sus compromisos de trabajo, con la calidad del tiempo que les dedica y con las nuevas tecnologías que dominan los jóvenes de hoy en día, saliendo airoso de estos intentos y sintiéndose plenamente satisfecho de haberlas formado como personas de bien.

De sus hijas Kianna, Catherine, Susan y Nahomy, dos son de su matrimonio con Alexandra Brito, y las otras dos se las regaló la vida, pero afirmó que tal y como les ha dicho muchas veces y ellas han entendido perfectamente “ningún hombre las va a querer como yo”.

“Ellas crecieron en una época en que los celulares se iban haciendo populares y viviendo en un barrio, pero a veces usaba la táctica de enseñarles personas de mi generación y de otras, a quienes no les va bien por no llevarse de sus padres y ellas lo comprendían”, explicó el humorista y actor.

 Muchas cosas preocuparon a Correa mientras trataba de ser buen papá y formar bien a sus hijas, pero siempre fue su prioridad tratar de que fueran personas de bien, que no tuvieran costumbres que dañaran a nadie o que pudieran traerles problemas.

Afirmó que ellas  consumen poco alcohol, no son jugadoras empedernidas.  Catherine, que es la que más se parece a él, es la que más le gusta dar sus vueltitas, pero la tienen controlada y las cuatro son buenas personas.

“Mi mayor obstáculo para criarlas fue la lejanía, porque por mi trabajo no estaba tanto tiempo en casa y luego cuando puse el negocio ya estaban grandecitas, pero dejarlas de madrugada fue  lo más difícil que tuve que manejar”, dijo el humorista.

Sobre las cosas que siente que le faltaron confiesa que “si hay una mancha que siento que tengo en la crianza es que me ha dado brega que se gradúen de la universidad, pero ya van en camino a eso”.

¿Calidad o cantidad?

A propósito de su falta de tiempo en casa y del eterno debate de la importancia de la calidad o la cantidad en la crianza de los hijos, afirma que a él le ha resultado mucho la calidad y es un tema que hasta han hablado con sus hijas y ellas lo reconocen así.

En ese sentido destacó que si no ha tenido la cantidad de tiempo para estar con ellas, ha sido para darles calidad de vida, ya que por un tiempo fue taxista y tenía más tiempo, pero las condiciones no eran las mismas

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Contó que cuando graba alguna película o por trabajo pasa tiempo fuera de la casa, suelen irse de fin de semana o de viaje juntos, para tomar tiempo en familia.

“Yo me crié y mis padres vivían en Nueva York. Nunca me hizo falta cariño, era difícil que pasara tiempo sin verlos, porque venían y llamaban, su falta fue para darnos una mejor vida”.