La incertidumbre y el dolor de tener un familiar desaparecido pueden ser una ‘vaina’ que consume el alma, dejando a las familias con el corazón en un puño. Conscientes de esta realidad tan dura, la Asociación de Familiares de Personas Desaparecidas (Asodofade), haciendo un coro con la Fundación Dándole Sentido a la Vida, ha lanzado un programa que es un bálsamo para el alma: el apoyo emocional. Según un reporte de este martes, estas dos entidades están brindando un acompañamiento esencial a esos familiares que se encuentran en el limbo de la espera, bregando con un desgaste que nadie merece.
El programa se llama ‘A-TU-LADO’ y no es relajo; cuenta con un profesional de los pies a la cabeza: el doctor Jorge Montoya Carrasquilla. Este especialista, que es médico gerontólogo clínico y gerontopsiquiatra, tiene un viaje de experiencia acompañando a personas en procesos de duelo. Esto es fundamental, porque el duelo por una desaparición es una ‘chercha’ diferente, un dolor sin cierre que se extiende y se hace más profundo cada día. Su presencia asegura que el soporte que se ofrece sea de calidad y muy humano.
La idea principal de ‘A-TU-LADO’ es sencilla pero poderosa: crear un espacio seguro. Un sitio donde las familias puedan desahogarse de una vez por todas, expresar todo lo que sienten sin miedo, compartir esas experiencias tan íntimas que solo quienes las viven entienden. Además, les dan herramientas prácticas para que puedan afrontar el tremendo lío emocional que conlleva la búsqueda, mientras siguen con la esperanza viva de encontrar a sus seres queridos y conseguir esas respuestas que tanto anhelan.
La situación, según la síntesis del octavo encuentro —celebrado el pasado 19 de agosto de 2026—, es compleja. Los participantes de esa sesión, que fueron 13 personas, se enfrentan a oleadas de angustia que suben y bajan como el mar, un agotamiento que no los deja tranquilos y un insomnio que les roba la paz. Es un calvario que afecta no solo el estado anímico, sino también lo económico y las relaciones familiares, trastocando proyectos de vida completos.
Pero en medio de todo ese ‘tigueraje’ de emociones fuertes, el programa también les enseña a cuidarse. Se compartieron herramientas de autocuidado que son ‘jevisísimas’: desde la escritura, que ayuda a sacar lo que uno lleva por dentro, hasta las caminatas al aire libre, para despejar la mente y conectar con la naturaleza, o ejercicios que les permiten volver a sentir su propio cuerpo. Estrategias todas para reconocer y manejar esos momentos en que la angustia te coge desprevenido.
Una de las revelaciones más impactantes de estas reuniones es la importancia de no sentirse solo. Poder contar con un espacio de escucha entre gente que está pasando por lo mismo es un tesoro. Muchos de estos familiares sienten que llevan esta ‘cruz’ en soledad, y descubrir que hay otros que entienden su dolor, sin necesidad de muchas palabras, es un alivio que no tiene precio. Es como encontrar a tu ‘coro’ en medio de la tormenta.
Asegún la misma síntesis del encuentro, aún hay necesidades puntuales que atender, como más técnicas para lidiar con el insomnio, que es un dolor de cabeza constante, o para esas oleadas de angustia que te revuelcan. La demanda de más espacios de contención emocional es una señal clara de que este tipo de iniciativas son más que necesarias en nuestro país. Son un ‘palo’ para la salud mental de nuestra gente.
Si usted o alguien que conoce necesita este respiro, esta ‘mano amiga’, no lo piense dos veces. Puede comunicarse con Asodofade para obtener información sobre el programa ‘A-TU-LADO’ vía WhatsApp al 809-439-0510, o si prefiere, por correo electrónico a asodofade@gmail.com. Es un paso vital hacia el bienestar en medio de la adversidad. ¡No se quede con esa ‘carga’ solo!
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