La economía dominicana está lista para coger su segundo aire, según las proyecciones más recientes, y esto sí que está para ponerse de lo más chulo. Después de un 2025 que nos dejó con un crecimiento más suavecito de lo esperado, apenas un 2.1% —muy por debajo de lo que se esperaba y de nuestro potencial normal del 5.5%—, a pesar de todas las medidas monetarias y fiscales que se armaron, el panorama para el 2026 se pinta de una manera completamente diferente.
El presidente ejecutivo del Banco Múltiple Ademi, Andrés Bordas, nos ha soltado la bomba: para 2026, la vaina se proyecta para un crecimiento por encima del 4%, quizás llegando a un robusto 4.5%. ¡Un palo que nos pone a todos a bailar! Su optimismo no es infundado; Bordas señala que la clave de este repunte podría estar en las decisiones que se tomen al norte, específicamente en la Reserva Federal de Estados Unidos.
Aquí viene lo interesante del cotorreo: hay una gran expectativa de que, cuando se venza el plazo del actual presidente de la Fed, Jerome Powell, en unos tres meses, si Donald Trump vuelve a la silla presidencial, designe a alguien que no le tenga miedo a bajar las tasas. Esta movida no es solo un detalle de finanzas gringas; en nuestro patio, esa bajada de tasas en Estados Unidos, de una vez, impacta positivamente la tasa local, generando una mayor demanda de crédito y, por ende, un dinamismo económico que le mete candela a la maquinaria productiva.
“Estamos súper optimistas; creemos que el crecimiento económico va a superar el 4% este año aquí en República Dominicana. Lo vemos completamente viable, con un entorno macroeconómico que está de lo más bien, especialmente por esas tasas de interés más bajas”, soltó Bordas en su visita a elDinero. Y aunque no se llegue al 4.5%, él asegura que un 4% o por lo menos un 3.5% es lo mínimo que podemos esperar, lo cual sería un gran avance comparado con el año anterior.
La flexibilidad que otorgan las tasas de interés más bajas es un regalo para el sector financiero y, por extensión, para la gente. Bordas explicó la vaina bacana de cómo las tasas bajitas nos dan más respiro. Antes, cuando subieron las tasas en 2024 y 2025, los bancos tuvieron que apretarse el cinturón para no subirles las cuotas a los clientes de microcrédito, manteniendo los márgenes comprimidos. Pero ahora, con esta baja que se avecina, la cosa se está normalizando y en otros segmentos como el hipotecario y los préstamos a medianas empresas, ya se está viendo esa reducción, lo que se traduce en más oportunidades para todos.
Imagínate, un tigueraje así con tasas más asequibles significa que la gente y las empresas van a tener más ganas de coger préstamos, lo que le mete un dinamismo jevi a la economía. Es como cuando el merengue se pone bueno y todo el mundo quiere salir a bailar, ¡así mismo! Esto impulsará desde la adquisición de viviendas hasta la expansión de pequeños y medianos negocios, que son el motor del desarrollo en nuestro país.
El contexto global, señores, está jugando a nuestro favor. Una economía con tasas de interés más asequibles es una economía que se mueve más rápido, que impulsa la inversión y el consumo. Esto es un empujón significativo para el país, que siempre ha demostrado una resiliencia única frente a los vaivenes internacionales. El hecho de que Estados Unidos, nuestro principal socio comercial y fuente de remesas e inversión, tenga una política monetaria más laxa, siempre es una noticia de lo más jevi para nuestra economía.
Y para los que estaban con la preocupación de la construcción, que tuvo su bajón en 2025 con un 2.4% de contracción, Bordas tira un mensaje tranquilizador: esa tendencia va a cambiar este año. ¡A construir se ha dicho! Se espera una reversión de esta contracción, con un mayor ritmo de ejecución de la inversión pública y unas condiciones financieras que nos están sonriendo, lo que se traducirá en un ambiente más chulo para los negocios y, de una vez, más demanda de crédito a mediados de año, generando empleos y moviendo la economía local.
El Banco Central también está en la misma página, proyectando un 4% de crecimiento para este año, con el respaldo de una inversión pública más activa y unas condiciones financieras que prometen ser más favorables. Esta convergencia de visiones entre el sector público y privado afianza la confianza en las proyecciones y consolida la expectativa de un buen año económico para la República Dominicana.
Pero el presidente de Ademi no solo trajo buenas nuevas económicas, ¡también nos soltó un anuncio de altura! Por primera vez en la historia, República Dominicana será la sede de la 18.ª Reunión Anual de la Alianza Global para la Banca con Valores (GABV), con el Banco Múltiple Ademi como anfitrión. Esto es un ‘plátano power’ internacional que nos pone en el mapa global de las finanzas éticas y responsables, demostrando que nuestro país no solo crece económicamente, sino que también busca un desarrollo sostenible y con valores.
La cumbre, que tendrá como tema central ‘Las Finanzas como Fuerza para la Inclusión y la Equidad’, reunirá a presidentes ejecutivos, directivos y expertos en estrategias de impacto de más de 70 instituciones de 45 países. Imagínate, un coro de gente de los cinco continentes aquí en nuestra tierra del 19 al 22 de marzo de 2026, en el hotel El Embajador de Santo Domingo. ¡Una chercha con propósito, donde se discutirán temas cruciales para el futuro de las finanzas a nivel global!
¿Y qué es eso de ‘Banca con Valores’, klk? Bordas nos aclaró la vaina: esta alianza agrupa a entidades financieras que tienen un compromiso triple. No es solo de hacer cuartos, no; es de enfocarse en la gente (desarrollo social), en la preservación del medioambiente y en generar prosperidad, lo que implica una sostenibilidad y rentabilidad responsables. En un país como el nuestro, donde la inclusión financiera y el desarrollo sostenible son cruciales, ser anfitriones de un evento así es un espaldarazo a nuestra visión de un futuro más equitativo y consciente, fortaleciendo la imagen de República Dominicana como un destino de inversión con propósito.
Así que, señores, el panorama para la economía dominicana en 2026 se ve con una luz distinta, con miras a un crecimiento robusto y con eventos de talla mundial que nos colocan como referentes en la banca con valores. Es tiempo de meterle fe al futuro y seguir trabajando para que esta ‘vaina’ de crecimiento sea una realidad tangible para todos y cada uno de los dominicanos. ¡Pa’ lante que vamos, con paso firme y la alegría que nos caracteriza!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



