¡Klk, mi gente! Nos llegó la noticia caliente del mercado de las criptomonedas, y la verdad es que el Bitcoin Precio está dando de qué hablar. Asegún los analistas de Glassnode, esa moneda digital que nos tiene a un viaje de gente con los ojos pela’os, atraviesa una fase media complicada, una contracción técnica y estructural que, para ser claros, está afectando su comportamiento desde finales de enero de este mismo año, 2026. Es como si el BTC se hubiera metido en un callejón sin salida, y ahora mismo la cosa no se ve de lo más bien.
El último informe de Glassnode, publicado el 18 de febrero de 2026, nos revela que Bitcoin ha perdido un soporte crítico. ¿Qué significa esto, dirán ustedes? Pues, ha caído por debajo de la famosa “media real del mercado” (True Market Mean), que anda por los 79,000 dólares. Imagínense que esta media es como el punto de equilibrio, el precio justo que los inversionistas activos, el tigueraje que de verdad le está metiendo mano a esto, pagaron por sus monedas. Si el precio baja de ahí, diablo, es señal de que la convicción de la gente está flaqueando, y eso es un golpe bajo para la moral del mercado.
Este movimiento no es cualquier vaina, representa el inicio de lo que los expertos llaman un “rango defensivo”. Aquí, la presión de venta se pone bacana (en el mal sentido, claro), y esa liquidez institucional, ese dinero de las grandes empresas que antes le metía sazón al precio, ahora parece que se le está acabando la gasolina. Es como si la guagua que llevaba el precio pa’ arriba se quedó sin chofer por un rato, y ahora está como a la deriva.
Ahora mismo, el Bitcoin está bailando en un hilo, entre esa resistencia de 79,000 dólares y otro pilar importante, el “precio realizado”, que anda por los 54,900 dólares. Este último es como el costo promedio de todas las monedas en circulación, valorando cada una al precio que tenía la última vez que se movió. Los analistas de Glassnode —CryptoVizArt, Chris Beamish y Antoine Colpaert— nos dicen que, si no aparece un catalizador macroeconómico que le dé un empujón, este rango de precios va a ser el que defina el panorama para el inversionista a mediano plazo. O sea, prepárense para una temporada de poca acción.
La pérdida de la media real del mercado no es moco de pavo; en ciclos anteriores, esto ha provocado períodos prolongados de estancamiento. Glassnode describe la situación como “bajo presión y en rango”, una fase donde el mercado está absorbiendo los golpes. Aunque no todo es catástrofe, ¿eh? Hay un grupo de demanda que se mantiene firme entre los 60,000 y 69,000 dólares. Esa zona, que se formó en el primer semestre de 2024, está haciendo de colchón, evitando que la caída sea más brusca. Esos inversionistas que compraron en ese entonces han aguantado la pela por más de un año, mostrando una resiliencia jevi.
Pero, ¡ojo!, los analistas nos advierten que defender ese nivel no significa que viene un rebote de una vez. Más bien, sugiere que estamos en una etapa de consolidación, como si el Bitcoin se estuviera acomodando para quedarse quieto un buen rato. Y hablando de cosas que no están muy chulas, el informe también apunta a un cambio en el comportamiento de las grandes billeteras. El índice de tendencia de acumulación (ATS), que mide los movimientos de los peces gordos del mercado, muestra un equilibrio “frágil”. Después de la caída de los 79,000 dólares, la cosa pasó de una distribución agresiva a un estado neutral, casi en cero.
Para que Bitcoin vuelva a agarrar vuelo, Glassnode es claro: “una recuperación sostenida requeriría una renovada acumulación de grandes entidades”. Y la verdad del billete es que esa convicción no se ve por ningún lado en los datos de la red. Además, la liquidez general sigue siendo limitada, con el ratio de beneficios y pérdidas estancado, lo que históricamente caracteriza etapas de estrés donde el capital se mueve lento, como una tortuga coja.
En el ámbito institucional, el panorama no es mucho mejor, mi gente. Esos ETF de Bitcoin en Estados Unidos, que fueron los que le metieron el turbo al mercado cuando subía como espuma, ahora han revertido su tendencia. Glassnode destaca que los flujos de los ETF “han vuelto a convertirse en salidas persistentes, eliminando una oferta estructural clave. La demanda institucional ya no amortigua las caídas”. Es decir, el motor que lo impulsaba se está desinflando.
A pesar de todo este ambiente bajista en el mercado al contado, la vaina de los derivados está mostrando señales de que se está estabilizando, aunque no es para tirar fuegos artificiales. La volatilidad implícita y la prima de riesgo han comenzado a normalizarse, lo que sugiere que el pánico inicial, esa fase de “cobertura forzada”, ya pasó. La asimetría (skew) de las opciones, que mide el miedo a las caídas, bajó del 20% al 11%. Eso nos dice que el miedo extremo se ha disipado, pero los operadores todavía prefieren cubrirse por si la cosa se pone fea, en vez de apostar por subidas explosivas. Es como que ya no hay tanto corre y corre, pero la gente sigue con el paraguas abierto.
Glassnode concluye que el mercado pasó de ser reactivo, impulsado por el pánico, a una “consolidación controlada”. “El mercado ya no prevé un escenario de colapso inminente, sino que refleja expectativas de consolidación, con la volatilidad contenida en un rango más estrecho”, afirman. Esto, en buen dominicano, significa que Bitcoin parece estar destinado a un período de letargo, como un león dormido.
El informe cierra diciendo que Bitcoin está en un “corredor estructuralmente definido”. Su futuro inmediato dependerá de que se mantenga por encima de los 54,900 dólares y de la capacidad de los compradores para absorber la oferta en la zona de los 60,000 dólares. Para los analistas, la conclusión es clara: la estructura actual es defensiva. Mientras el delta de volumen acumulado (CVD) al contado siga siendo negativo en plataformas como Binance y Coinbase, la tendencia del mercado seguirá vulnerable.
Solo una estabilización en los flujos de capital y una mejora en las condiciones de liquidez podrán romper la resistencia de la media real del mercado. ¿Y cuándo podría darse esa mejora? Por ejemplo, si la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) diera señales claras de bajar las tasas de interés. Pero, ¡concho!, esas señales aún no aparecen, a pesar de que se habla de Kevin Warsh, un aliado de Donald Trump, para presidir el organismo. Así que, hasta que esos factores se alineen, Glassnode asegura que Bitcoin parece destinado a un período de “letargo técnico”, donde la absorción de ofertas dentro de ese rango definido será el tema principal. En resumen, la vaina se va a quedar quieta por un tiempo, mi gente, ¡así que a tener paciencia!
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