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El espacio Bitcoin Apacheta Lab incluye miles de libros y permite ver transacciones en vivo.
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La Paz lidera con más de 37 comercios que aceptan bitcoin, más que en otras ciudades bolivianas.
En el corazón de La Paz, la comunidad Bitcoin Research inauguró el Bitcoin Apacheta Lab, un centro físico diseñado para transformar la curiosidad técnica en herramientas financieras cotidianas.
El espacio opera dentro de un instituto tecnológico que alberga una biblioteca de 5.000 volúmenes, integrando la educación clásica con la tecnología sobre la moneda creada por Satoshi Nakamoto.
“Vamos a tener un lugar físico donde las personas van a ir a aprender bitcoin de forma presencial”, explicó Achachila, representante de la organización, en el podcast «Separando el Dinero del Estado», conducido por Iván Gómez para CriptoNoticias. El episodio estará disponible la próxima semana en nuestro canal de YouTube.
Según Achachila, la tangibilidad es clave para impulsar una adopción que muchas veces encuentra trabas. “Muchos preguntan: ‘¿pero [bitcoin] es digital, cómo hago?’. Aquí les mostramos en vivo y directo, lo que genera una confianza mucho mayor para la adopción”, añadió.

La apertura de este laboratorio es el reflejo de un ecosistema que ya se extiende por las principales ciudades bolivianas.
Al cierre de 2025, el país registraba 74 establecimientos que aceptan pagos con bitcoin, un mapa liderado por La Paz con 37 comercios, seguida de Cochabamba con 20 y Santa Cruz con siete. Este avance ha venido cobrando fuerza en un contexto de escasez de divisas extranjeras, una realidad que ha empujado a muchos ciudadanos a buscar en los activos digitales una alternativa para proteger sus ahorros.
Llaman la atención sobre bitcoin
El ingenio ha jugado un papel clave en esta expansión. En ferias locales, la comunidad bitcoiner ha llegado a utilizar réplicas de dólares para captar la atención de transeúntes preocupados por la economía y presentar a bitcoin como una vía de escape técnica, según comentaron en el podcast.
Inspirados en modelos exitosos como «La Cripta» en Argentina o el Bitcoin Farmer Market de El Salvador, la comunidad boliviana también planea lanzar un mercado móvil de economía circular.
Sus estrategias son ambiciosas ya que impulsaron el primer hotel que acepta la moneda digital pionera en Santa Cruz. De igual manera, se plantean cómo introducir pagos con BTC en la tradicional feria de miniaturas de Las Alasitas.
Este festival, declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, celebra cada 24 de enero la abundancia a través de la compra de miniaturas bendecidas que representan los anhelos de prosperidad de los paceños.
Para Bitcoin Reasearch, lograr que se acepte el criptoactivo en honor al Ekeko —el dios de la fortuna— representaría un hito simbólico. Reflejaría la unión de una fe milenaria en la riqueza con las herramientas financieras del siglo XXI, integrando a bitcoin en el rito tradicional de pedir bienestar económico.
“La estrategia es ocupar la mayor cantidad de terreno posible”, afirma Achachila. Para la comunidad, no hay espacio pequeño. Por ello, también han participado en eventos de robótica y campeonatos de cubo Rubik para integrar BTC en la cultura popular.
Su objetivo final es que el usuario entienda la teoría, y también que reciba sus primeros satoshis en un monedero configurado personalmente.




