¡Klk mi gente! En este patio, estamos acostumbrados a que nos sorprendan con “vainas” nuevas, pero hay una que, asegún los expertos, merece que le metamos la lupa de una vez. La psicóloga clínica Gabriela Bautista ha puesto el grito en el cielo, llamando a la atención profesional sobre un fenómeno que, aunque no es del todo nuevo a nivel global, aquí en Quisqueya apenas está bregando a darse a conocer: los “Therians”. Se trata de personas que experimentan una identificación simbólica profunda con animales, y ¡ojo!, no es un asunto de relajo ni de “tigueraje” para llamar la atención. Es un tema que requiere seriedad y comprensión, especialmente cuando una persona se siente animal de una manera tan arraigada que impacta su identidad.
El término “Therian” puede sonar a chino para muchos dominicanos, pero como bien explica la Dra. Bautista, quien conversó con Julio Samuel Sierra y Nison Batista en “El Nuevo Diario en la Tarde”, esta corriente ya tiene su tiempo circulando en otros países. Para entenderlo de una forma clara y sin “chercha”, un Therian es alguien que desarrolla una identidad simbólica profunda hacia un animal no humano. Esto no significa que piensen literalmente que son un perro, un lobo o un águila con plumas y todo el “aparataje”; más bien, es una parte intrínseca de su identidad interna, una conexión a nivel espiritual o psicológico que los hace sentir una afinidad inquebrantable con cierta especie. Es un “feeling” que, para ellos, es tan real como el sol de la tarde.
La psicóloga dominicana hace hincapié en que, aunque este concepto no está tan “viral” en nuestra media isla, es una situación real que hay que manejar con pinzas y con mucho tacto. No se trata de salir de una vez a diagnosticar un trastorno mental, ¡para nada! Pero sí de reconocer que hay un proceso complejo donde el individuo busca “despersonificarse” de su condición puramente humana para conectar con algo más primario, más salvaje, o simplemente diferente. Imagínate la presión de vivir en un mundo donde te sientes una cosa y la sociedad espera que seas otra; eso no es fácil, y puede generar un viaje de ansiedad y de “confusiones” si no se maneja bien.
En países como Argentina, se ha visto un movimiento significativo de Therians, con reportes que se hicieron virales meses atrás, mostrando la complejidad y la visibilidad que este tipo de identidad ha ganado. Aquí, en el “barrio” digital, también vemos a “tigueres” y “tíguerejas” que en las redes sociales expresan sentirse identificados con animales específicos: el lobo solitario, el gato sigiloso, el perro leal. Para muchos, esto puede parecer simplemente un “coro” de jóvenes o una moda pasajera, pero la Dra. Bautista nos advierte que es una construcción simbólica de identidad que merece ser abordada con orientación adecuada. No podemos solo “tirar la toalla” y decir “ah, eso es una vaina rara” sin buscar comprender qué hay detrás.
Desde una perspectiva más amplia, la identidad es un “reguero” de cosas: nuestra cultura, nuestras experiencias, nuestras creencias, y hasta las películas y series que consumimos. Que una persona sienta una conexión profunda con un animal no es tan descabellado si pensamos en cómo la humanidad ha idealizado y simbolizado a los animales desde tiempos inmemoriales. Los antiguos egipcios adoraban deidades con cabeza de animal, los nativos americanos adoptaban animales como tótems espirituales, y hasta en nuestros dichos populares decimos “eres un león” para el valiente o “eres una zorra” para el astuto. La diferencia aquí es que, para los Therians, esa identificación va un paso más allá de la metáfora; es una vivencia interna, una parte de quiénes son.
El verdadero desafío, según la especialista, radica en cómo la sociedad y, sobre todo, los profesionales de la salud mental, abordan estas identidades. Es vital evitar juicios precipitados y estigmas. En vez de etiquetar de una vez con un diagnóstico, el llamado es a la escucha activa y a la empatía. ¿Por qué esta persona se siente animal? ¿Qué le aporta esta identidad? ¿Cómo la vive en su día a día? Un enfoque terapéutico adecuado podría ayudar a estos individuos a integrar su identidad Therian de una manera sana y funcional, evitando el aislamiento o la incomprensión que a menudo enfrentan.
No es de extrañar que, en una era donde la diversidad y la autoexploración son cada vez más aceptadas, surjan identidades que rompen con los esquemas tradicionales. Así como hemos avanzado en la comprensión de identidades de género o sexualidad, es hora de abrir la mente a otras formas de ser y de sentir. Esto no significa que todo lo que aparece en redes sea “oro”, ni que debamos validar cualquier “vaina” sin criterio, pero sí que debemos acercarnos a estas realidades con una mente abierta y el deseo genuino de comprender, no solo de juzgar. La Dra. Bautista nos está dando la “señal” de que hay que prestar atención, y no podemos dejar pasar la oportunidad de educarnos y ser más inclusivos.
Al final del día, lo que está en juego es el bienestar de las personas. Si alguien está sufriendo, si su identidad le genera conflicto o si simplemente necesita orientación para navegar su mundo interno, es nuestra responsabilidad como sociedad ofrecerle las herramientas y el apoyo necesarios. La salud mental es un pilar fundamental para una vida plena, y eso incluye entender y acompañar a todos, sin importar si se siente animal, humano o lo que sea. ¡Vamos a hacer un “coro bacano” de apoyo y comprensión, que aquí todos cabemos!
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