El Centro de Operaciones de Emergencia (COE) ha vuelto a activar la ‘Alerta Verde’ para una buena parte de nuestro país, incluyendo el Distrito Nacional y diez provincias más. Esta medida, según la noticia, se toma por la amenaza de aguaceros que se espera azoten el litoral costero caribeño, una ‘vaina’ que viene de la mano de la incidencia de una vaguada y el paso de una onda tropical. Es un llamado a la precaución, mi gente, para que estemos atentos a lo que el tiempo nos trae.
De acuerdo con los pronósticos del Indomet, ambos fenómenos atmosféricos no vienen solos; se van a ‘dar la mano’ con el calentamiento diurno. Esto, señores, favorecerá el desarrollo de aguaceros que, de una vez les digo, podrían ser de moderados a fuertes. Además, se esperan tormentas eléctricas y ráfagas de viento ocasionales que, con to’ y to’, podrían dejar sus efectos locales. Por eso la ‘Alerta Verde’ es tan importante: para que no nos cojan de sorpresa.
Entre las demarcaciones que el COE ha puesto en la lista de ‘Alerta Verde’, más allá del Distrito Nacional, figuran el Gran Santo Domingo, San Cristóbal y Monseñor Nouel. Estos lugares, por su ubicación y características geográficas, suelen ser vulnerables a las crecidas de ríos y arroyos cuando caen lluvias con esa intensidad que estamos esperando.
Pero la cosa no se queda ahí. También se incluye un grupo significativo de provincias del interior y la región sur, como Barahona, San Juan, Duarte y Sánchez Ramírez. Esto nos indica que el sistema que se avecina tiene un alcance amplio, cubriendo distintas zonas que podrían experimentar condiciones atmosféricas adversas. Es un asunto serio que requiere la atención de todos.
Y para completar el ‘coro’ de provincias bajo alerta, tenemos a Monte Plata, San Pedro de Macorís y Hato Mayor. Estas zonas, conocidas por sus áreas rurales y sus cuerpos de agua, están especialmente en el ojo del ciclón en cuanto a las recomendaciones de precaución que el COE ha emitido. La idea es evitar desgracias y que la gente esté segura.
Justamente por esto, la entidad hace un llamado bien claro y directo: la gente debe abstenerse de transitar por cuerpos de agua. Esto incluye ríos, arroyos y cañadas que presenten un alto volumen de agua. Es una ‘chercha’ muy peligrosa meterse ahí cuando está crecido. Asimismo, sugieren no hacer uso de los balnearios en las provincias que están bajo ‘Alerta Verde’, porque la corriente puede ser un tremendo peligro, hasta para el nadador más bacano.
Históricamente, la República Dominicana, al estar en la ruta de fenómenos tropicales, experimenta un viaje de vaguadas y ondas tropicales durante la temporada ciclónica. Una vaguada es una franja de baja presión atmosférica que atrae aire húmedo e inestable, mientras que una onda tropical es una perturbación que viaja de este a oeste y tiene la capacidad de organizar las nubes y la lluvia. Ambos son factores clave para la formación de aguaceros, y su interacción puede potenciar significativamente su impacto.
En nuestro país, estas situaciones climáticas a menudo traen consigo la posibilidad de deslizamientos de tierra en zonas elevadas y la saturación de los sistemas de drenaje en las ciudades, lo que provoca inundaciones urbanas. La prevención y la respuesta oportuna son vitales para minimizar los riesgos y proteger vidas. Es vital que el ‘tigueraje’ tome en serio estas advertencias y colabore con las autoridades.
Por tanto, el mensaje del COE es claro: la precaución es la clave. Es mejor prevenir que lamentar, y seguir las directrices de las autoridades de emergencia es la mejor ‘vaina’ que podemos hacer para garantizar nuestra seguridad y la de nuestros seres queridos ante la inminente llegada de estos fenómenos atmosféricos que, según el reporte, se proyectan con cierta fuerza sobre nuestro territorio. ¡No se descuiden, que el tiempo no perdona!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




