En la candente frontera norte de nuestro país, donde la vida se mueve a otro ritmo y cada día es un corre-corre, Dajabón está en un punto crucial. Es una verdad que el crecimiento económico ahí ha sido de pinga, con el vaivén del comercio binacional, pero ese mismo ‘jangueo’ sin control está ahogando la provincia. La llegada de un puerto seco no es solo una idea, es una necesidad urgente para ponerle fin a este desorden.
Dajabón, la verdad sea dicha, ha sido siempre un pulmón vital para la economía fronteriza, conectando con Juana Méndez en Haití. Miles de comerciantes haitianos cruzan, dinamizando el cotorreo de los días de mercado. Pero ese mismo trajín, que a muchos les resulta un bacano, ha traído consigo un viaje de problemas: las calles están más tapadas que un dominicano con gripe, los cúmulos de basura están haciendo coro en cada esquina y el desorden comercial es una vaina que está de lo más mal. ¡Es un disparate, de verdad!
El crecimiento no es solo cuento. Desde que se instaló la zona franca CODEVI, Dajabón ha cogido un impulso jevi. Lo que antes era chele de alquiler, hoy está por las nubes, beneficiando a unos cuantos, pero encareciendo la vida para el dominicano de a pie. Esta situación ha generado un tigueraje donde unos se benefician y otros la pasan difícil. El puerto seco se propone como una solución para formalizar ese ‘jangueo’ comercial y darle un respiro a la ciudad.
Este proyecto del puerto seco, que busca organizar el flujo de mercancías y descongestionar el centro, es un tema que ha traído su chercha. Hay gente que no lo ve con buenos ojos, con un rechazo que, asegún, viene por desconocimiento o por el miedo al cambio. No es fácil mover un sistema que ha estado funcionando así por años, aunque sea de forma caótica. Pero la verdad es que Dajabón ya no es la misma de antes, esa es la realidad.
Un puerto seco implica una infraestructura moderna donde se manejan las cargas de importación y exportación de manera eficiente, lejos del centro urbano. Esto no solo facilitaría el comercio, sino que también mejoraría la seguridad, reduciría los tiempos de espera y crearía nuevos empleos formales, dejando atrás la informalidad que a veces se presta para cosas no tan chulas. Es una forma de organizar el ‘klk’ que se arma en la frontera, una manera de darle forma a ese crecimiento desmedido.
Si Dajabón quiere seguir siendo un motor económico importante, necesita organizarse. No podemos seguir viviendo con ese desorden vehicular, esos tapones eternos y la falta de planificación urbana que a diario impactan a todo el mundo. Es hora de pensar en grande y aceptar que el modelo actual se ha quedado pequeño. La implementación de un puerto seco es un paso gigante hacia la modernización y el aprovechamiento real del potencial de la provincia, dándole una mejor calidad de vida a su gente y una visión de futuro más clara. Es una oportunidad que no se puede dejar pasar.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).


