Los videojuegos de Nintendo Switch 2 son ideales para jugar en cualquier sitio, en tu casa con el Dock, con amigos en una mesa usando los Joy-Con desconectados o trasladar la consola a cualquier sitio, incluso llevarla en un avión al ser portátil, cosa que es más complicado hacer con una Xbox Series X|S o PS5.
Pasar el tiempo jugando Zelda: Breath of the Wild, Super Mario Odyssey o Super Smash Bros. Ultimate es genial para viajes largos o al esperar en el aeropuerto, pero no es posible usar el dispositivo en todos lados como algunos piensan y la situación podría agravarse a un punto de infracción legal.
Entre los acontecimientos virales del año en el mundo del gaming es que recientemente unos pasajeros interfirieron con una de las pantallas principales de un avión para jugar Mario Kart, pero lo que muchos no saben es que este tipo de acciones es algo delictivo que pone en peligro a cientos de personas.
Hackear una pantalla de un avión para jugar videojuegos conlleva años de cárcel
Con el conocimiento de informática necesario, es posible conectar dispositivos a pantallas que estén cerca, ya sea por medio de conexiones inalámbrica o por cable. En un avión es bastante complicado, ya que hay sistemas principales del control de la nave aislados de las pantallas que hay en los asientos de los pasajeros.
Algunos de estos vehículos aéreos no cuentan con esas pantallas y suelen tener una en el medio del pasillo que baja desde el techo que otorga entretenimiento con películas o series para todos, así también como un apartado de publicidad y en cuestiones de seguridad.
Un par de jóvenes parece que no estuvieron satisfechos con esto y decidieron hackear el dispositivo para conectar un emulador del móvil que probablemente es de Nintendo DS. Todo esto con el fin de jugar Mario Kart y lo impresionante es que lo han logrado, pero hacerlo podría traer graves consecuencias.
Un usuario ha compartido el vídeo donde se ve a los individuos haciendo as mencionadas acciones para poder vincular los equipos, pero este menciona que a pesar de que sea muy divertido, hacerlo “conlleva: Delito penal, multas altísimas (además de la cárcel)”.
Esto se debe a que se están alterando los sistemas del avión y eso podría causar problemas en el caso de que llegue haber una vulnerabilidad o de que forme parte de la red principal del vehículo. Al alterar apartados indebidos se podría generar inestabilidad y ser detectado como un ciberataque.
A pesar de que sea algo muy básico o que parece poco importante, “se pone en peligro a cientos de personas” en el caso de que llegue a haber algún inconveniente con respecto al funcionamiento general. Esta es una advertencia para todos aquellos gamers que estén pensando en hacer lo mismo, pues no es legal y se considera un acto ilegal.
Por ahora, no se sabe con exactitud si los jóvenes entrometidos recibieron un llamado de atención o alguna solicitud grave de parte de los cuerpos policiales, pero sin duda es algo que se debe saber para que no se repita.
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Etiquetas: Videojuegos, hackers, Ciberseguridad




