El inicio de temporada de los Leones del Escogido fue, sin pelos en la lengua, un verdadero ‘dolor de cabeza’ para su fanaticada. Con un desolador récord de 1-4, la expectativa de un equipo bicampeón y considerado de los más profundos en el papel, parecía quedar en una simple ‘chercha’ de pretemporada. Pero aquella derrota frente a los Gigantes del Cibao el 21 de octubre, que se les escapó en la octava entrada, fue el ‘punto de quiebre’, la última vez que los rojos supieron lo que era perder. Desde entonces, el Escogido ha estado ‘dando cátedra’ en el terreno, sellando diez triunfos al hilo y alcanzando una racha histórica que iguala su propia marca de la temporada 1959-60. Ahora, se encuentran en la cima de la tabla con un imponente 11-4.
Entonces, ¿qué ‘diablo’ fue lo que pasó? La transformación de un equipo que arrancó en el furgón de cola hasta convertirse en el ‘coco’ de la liga se explica por una reorganización estratégica del pitcheo, tanto abridor como relevista, una ofensiva que ha convertido cada oportunidad en anotación y una defensa ‘premium’ que no regala nada. Al principio, el Escogido estaba ‘mal parquiao’ en efectividad, pero el dirigente Ramón Santiago le metió mano al asunto, definiendo roles y apostando a brazos claves como Robinson Martínez en el cierre, Héctor Neris en el octavo y Kelly Austin en el séptimo. La integración de otros ‘tigueres’ como Elvis Peguero y Kenny Hernández, junto al resurgir de Aneurys Zabala, Patrick Halligan y Luis Guerrero, ha convertido el bullpen escarlata en una verdadera ‘muralla’, con una efectividad de 2.52 en los últimos diez días, la segunda mejor de la liga.
Los abridores también se han puesto ‘pa’ su número’. Sauryn Lao, Ángel Sánchez, Lael Lockhart y Radamés Liz han sido clave en esta ‘revolución’, tirando entradas de calidad que le permiten al dirigente manejar el relevo con más tranquilidad. Con una efectividad de 3.16 en los últimos diez partidos, la mejor de la liga, la rotación del Escogido está ‘prendía’. Y por si fuera poco, el bateo escarlata ha estado ‘dando palo’ sin parar. José Marmolejos, el ‘protagonista’ de esta ofensiva, está que ‘ni se diga’: segundo en bateo con .382, líder en OPS con 1.140, y co-líder en jonrones con tres. Vidal Bruján, desde arriba, pone la velocidad y la chispa, segundo en bases robadas con diez y en carreras anotadas con 15. Juntos, ‘preparan el escenario’ para que la ‘cosa se ponga buena’.
A toda esta ‘fiesta’ se suma una defensa ‘premium’. El Escogido ha reducido sus errores al mínimo, con solo cuatro pifias en la racha y 12 en el torneo, liderando la liga con un .978 de fildeo. Y para ‘ponerle la tapa al pomo’, la llegada de Ramón Laureano añadió otro elemento, debutando con un jonrón de tres carreras. Se esperan más incorporaciones de Grandes Ligas, como Joshua Báez y Carlos Santana, entre otros. Según el gerente general Carlos Peña, la ‘buena vibra’ en el equipo es ‘contagiosa’: ‘Todos esos muchachos quieren integrarse a la causa, están contagiados por la buena vibra que hay en el equipo. Sienten la pasión de ser escogidistas’. Esta ‘vainita’ de racha ha demostrado que el Escogido no depende de una sola fórmula. ¡Así es que se juega pelota, mi gente!
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