¿No eran iguales todos los smartphones? Apple se acaba de marcar todo un sujétame el cubata con el diseño de su nueva generación de smartphones, más protagonista que nunca.
Tras un periodo en que los iPhones se habían vuelto especialmente predecibles, o porqué no decirlo, aburridos, las novedades que la firma cofundada por Steve Jobs ha presentado el martes en su evento Jaw droping suponen por fin un giro de timón.
Los modelos más innovadores han sido sin duda el iPhone Air, el primer ultraligero de la marca, y la serie de buques insignia iPhone 17 Pro y Pro Max.
Estos son los elementos que más han cambiado y estas son las razones por las que el nuevo aspecto es muy importante y supone un soplo de aire fresco no solo para Apple, sino para la industria en general:
El iPhone Air bate a Samsung como el más fino del mundo

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Apple no es una marca que entre demasiado a la guerra de especificaciones contra el resto, pero lo cierto es que si lo hiciera con el iPhone Air, no le faltarían argumentos.
El iPhone Air es el terminal más fino de su catálogo con amplia diferencia, ya que apenas mide 5,6 milímetros de grosor. Con esto supera a su principal competencia: el Samsung Galaxy S25 Edge, lanzado en mayo, que marca 5,8 mm de perfil.
Con 165 gramos, pesa dos gramos más que el de Samsung, así que no se puede decir que sea el más ligero del momento.
A su vez, es solo un poco más ligero que el iPhone 16e, con 167 gramos, aunque también es cierto que el iPhone Air lo logra con una pantalla de dimensiones similares a la media, de 6,5 pulgadas, mientras que su hermano pequeño es un modelo compacto de 6,1 pulgadas.
Solidifica la nueva categoría de móviles ligeros
Como te decía antes, el iPhone Air, cuyo nombre evoca la familia de ordenadores portátiles ligeros MacBook Air, no es el primer flagship ultrafino del mundo, pero junto a Samsung ya consolida una categoría de producto nueva de móviles ultraligeros.
Con la excepción de los plegables, hacía lustros que no llegaba un nuevo factor de forma de smartphone al mercado, por lo que el Galaxy S25 Edge y el nuevo iPhone conforman un nuevo tipo de dispositivo para quienes quieren pantallas grandes y funcionales, pero diseños finos y ligeros.
Lo habitual es que muchos fabricantes sigan la estela de Apple, así que es probable que dentro de unos meses sean muchas las opciones para elegir.
El iPhone Air es caro, sí, pero no más que la competencia

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Al igual que le pasaba a Samsung, la menor duración de la batería y el precio elevado se convierten en los mayores obstáculos del iPhone Air.
Se venderá desde 1.219 euros en España para su versión de 256 GB, llegando a 1.469 euros con 512 GB de almacenamiento y hasta los 1.719 de su configuración máxima de 1 TB. Puedes leer aquí los precios de todos los productos presentados por Apple en su evento del 9 de septiembre.
Es un coste a medio camino entre el iPhone 17 base y los iPhone 17 Pro y Pro Max, con solo 100 euros de diferencia con el Pro, y su llegada ha supuesto la desaparición de los modelos Plus, como el iPhone 16 Plus.
Es un coste elevado, sobre todo en países como España donde supera el salario mínimo, pero dado que el Galaxy S25 Edge se lanzó por 1.259 euros (aunque ya ha bajado a 999 euros en España), sorprendentemente la propuesta ultradelgada de Apple no es comparativamente más cara que la competencia.
Un cambio que los iPhone Pro pedían a gritos

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A nivel de diseño, Apple ha conseguido vencer la balanza a favor no solo con el nuevo iPhone Air, sino también con su nueva generación de buques insignia, que al fin cambia en su exterior.
Los iPhone 17 Pro y iPhone 17 Pro Max actualizan su diseño por primera vez después de 6 generaciones con un aspecto tan parecido que era complicado de diferenciar a simple vista. Empezó con el iPhone 11 Pro, lanzado en septiembre de 2019.
Como el iPhone Air, los nuevos gamas alta de Apple tienen una trasera unibody, es decir, de una sola pieza, con una curva que eleva la parte superior y crea un módulo rectangular de bordes curvos que alberga la cámara triple trasera. Pese a ello, las lentes sobresalen un poco del resto y siguen teniendo la característica disposición triangular.
En la parte derecha del módulo, el iPhone 17 Pro Max y su hermano pequeño albergan la linterna y un sensor adicional para hacer simétrico al conjunto. En el resto, mantiene elementos como los bordes planos de metal y la pantalla recta también, a la espera de ver si la cascada llega finalmente el año que viene o en 2027 como se rumorea.
Los colores cambian este año también, con 3 opciones (plata, naranja y azul oscuro) que se diferencian bastante de los tonos metálicos de la serie iPhone 16 Pro, sobre todo en el caso del tono naranja cósmico, que evoca a productos recientes como los iMac con M4.
Es cierto que no es un cambio tan radical como lo que sucedió con el iPhone X en 2017, pero es la primera vez que solo con un vistazo se va a notar claramente la diferencia entre un año y otro en más de un lustro, algo en lo que también acompañará iOS 26 con el diseño Liquid Glass a nivel de software, también renovado.
Está por verse si esto aumenta las ventas, aunque Apple ya es líder y me parece una buena noticia sin duda.
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Etiquetas: iPhone




