¡La vaina está que pica con el tema de los medicamentos en el patio! Recientemente, una voz de alarma se encendió en el Listín Diario, reportando que el pueblo dominicano, especialmente los que buscan alivio en las Farmacias del Pueblo, se ha topado con góndolas vacías en algunos puntos. Esta situación, que genera un viaje de preocupación entre la gente, puso el foco en el Programa de Medicamentos Esenciales y Central de Apoyo Logístico (Promese/CAL), que de una vez salió al ruedo a dar su versión de los hechos.
Según el reporte, Promese/CAL no se quedó con los brazos cruzados y explicó que mantiene un seguimiento permanente de las necesidades de abastecimiento en toda su red. La entidad aclaró que pone un ojo especial a los medicamentos más demandados y a cualquier situación que pueda surgir en sus establecimientos. A pesar de las inquietudes ciudadanas, Promese/CAL aseguró que, ¡ojo!, todos los días se están realizando distribuciones a las Farmacias del Pueblo a nivel nacional. Dijeron que la escasez, si existe, puede ser puntual en ciertos lugares, pero que en sus almacenes centrales la cosa está de lo más bien en cuanto a inventario.
Para dejar las cosas claras, la entidad ofreció números que, aseguraron, respaldan su postura. Por ejemplo, en sus almacenes principales cuentan con un guayabo de enalapril: 6,324,320 unidades de 20 miligramos y 4,465,360 de 10 miligramos, lo que, según sus estimaciones, cubre entre 5.8 y 7.8 meses de demanda. ¡Un bacano de inventario, klk! Además, mencionaron que tienen 1,185,170 unidades de amlodipina en distintas presentaciones, un medicamento clave para quienes luchan contra la presión alta.
En cuanto a la insulina, un fármaco vital para muchísimos compatriotas, los registros de inventario de Promese/CAL muestran 55,054 unidades de insulina NPH, 98,151 de insulina glargina, 82,167 de insulina mixta 70/30 y 37,687 de insulina regular. Estas cantidades, de acuerdo a la institución, representarían una cobertura estimada de entre cuatro y 7.7 meses, dependiendo del tipo de insulina. Con estos datos, la entidad intenta asegurar que la ‘vaina’ del abastecimiento está bajo control desde sus centrales.
Y la cosa no se queda ahí, porque Promese/CAL también anunció que vienen en camino más refuerzos para las boticas populares. Para esta semana, esperan la incorporación de 19 millones de unidades adicionales de acetaminofén de 500 miligramos, las cuales se irán distribuyendo conforme a las necesidades de cada Farmacia del Pueblo. A esto se le suman 15 millones de unidades de omeprazol de 20 miligramos, un buen número para reforzar el stock de este fármaco tan utilizado para los problemas gastrointestinales.
Sin embargo, la misma institución pone un punto sobre la ‘i’, precisando que, aunque los almacenes centrales estén llenos, eso no garantiza la disponibilidad inmediata en cada establecimiento específico. La realidad en las Farmacias del Pueblo puede variar según la demanda y la logística de distribución en tiempo real. Esta puntualización de Promese/CAL es chula para entender por qué la gente a veces encuentra góndolas vacías, aunque haya suficiente stock a nivel central.
De hecho, las denuncias de usuarios no se hicieron esperar. Ciudadanos reportaron que en lugares como las boticas populares de la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar, la Hermandad de Pensionados de las Fuerzas Armadas y el Hospital Dr. Darío Contreras, o la que está en el Centro Olímpico, no encontraban disponibilidad de medicamentos como amoxicilina, acetaminofén e insulina. Incluso en la botica popular del hospital Francisco Moscoso Puello, aseguraron que las jeringas, gasas, alcohol, algodón y suplementos nutricionales se tardaban un viaje en llegar. Este contraste entre los inventarios centrales y la experiencia del usuario final es el meollo del ‘klk’ que se está debatiendo.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




