¡Atención, mi gente! De una ‘vaina’ un poco tensa con la ley a un bacanal de hospitalidad pura, así fue la reciente peripecia de Sosho Sahara, el viajero japonés que anda ‘a la mala’ recorriendo Sudamérica y que, según la noticia, sumó una nueva anécdota a su recorrido por Uruguay. Para este reconocido trotamundos, su paso por Sosho en Punta del Este dejó una mezcla de sustos y momentos ‘chulos’ que bien valen la pena contar.
En Punta del Este, que según el reporte es conocida como la ciudad más cara de Uruguay, nuestro amigo Sosho decidió montar su carpa en una playa pública para pasar la noche. La cosa se puso ‘jevi’ de una vez cuando, al amanecer, se despertó con la presencia inesperada de un grupo de agentes policiales que patrullaban la zona. Le informaron que estaba prohibido acampar en esa playa y, como es de rigor, le entregaron una carta de advertencia. Afortunadamente, la situación no pasó a mayores, pero de seguro le dejó el susto en el cuerpo.
Según la normativa vigente en Uruguay, acampar fuera de las zonas expresamente autorizadas está ‘prohibido de cuajo’ en Maldonado y otros departamentos costeros. La ley considera ‘acampamiento’ la ocupación temporal de un terreno para pernoctar o encender fuegos. A nivel departamental, Maldonado incluso prohíbe la instalación de tiendas de campaña y elementos similares en el área costera, salvo en los lugares habilitados para ello. Así que la advertencia policial, aunque sorpresiva, estaba ‘de lo más bien’ fundamentada.
Pero la historia no se quedó ahí, ¡ni de cerca! Al día siguiente, este ‘tigere’ japonés se puso a lustrar zapatos en la calle, y fue ahí donde la vibra cambió por completo. Según contó, mucha gente vino a verlo, curiosa por su labor y su historia. La curiosidad se transformó en pura solidaridad, y hasta le regalaron comida, ¡un viaje de hamburguesas que recibió ‘doble, no, ¡triple!’, bromeó en su relato!
Lo más ‘bacano’ de todo es que un residente de la zona lo invitó a cenar. Imagínense, de dormir en la calle a disfrutar de un asado ‘especial’ e ‘increíblemente delicioso’, ¡eso sí que es un cambio de suerte ‘de clase aparte’! La hospitalidad uruguaya fue tan grande que la familia anfitriona le ofreció pasar la noche en su casa, por lo que el viajero pudo dejar atrás, al menos por esa jornada, la carpa y el dormir al aire libre.
La noche en casa ajena no podía ser tan perfecta, y terminó con una anécdota de pura ‘chercha’. Ya acostado, uno de los perros de la familia anfitriona se puso a olfatearlo, lo que llevó a Sosho a cerrar el día con una pregunta en tono de relajo: ‘Pero, ¿no es esto más peligroso que dormir en la calle?’. ¡Esa ‘vaina’ hay que verla!
Según la noticia, Sosho llegó a Uruguay en septiembre, tras comenzar su recorrido sudamericano en Brasil. Su estrategia para conocer el continente combina autostop, una carpa para pernoctar y el trabajo como lustrador de zapatos para ganarse el sustento. Él mismo ha confesado que la generosidad de la gente que encuentra en el camino le ‘sorprende cada día’, algo que ha experimentado con personas que lo han llevado en auto, pagado comida, invitado a dormir o incluso regalado ropa.
Este ‘guaraguao’ tiene planes de continuar su viaje por Sudamérica hasta marzo de 2027, con un itinerario que incluye países como Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana y Surinam. Sin duda, un viaje que promete más anécdotas, más encuentros y la confirmación de que la hospitalidad, aun ante las reglas, siempre saca la cara.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




