¡Klk, mi gente! Los moradores de Los Jardines del Sur están que echan chispas con una situación que ya está de relajo. La vaina es que cada vez que cae un aguacero, aunque sea un chispi-chi, el sector se convierte en una piscina. ¿El porqué? El sistema de drenaje pluvial parece que está más tapado que una botella, y el agua se queda ahí de una vez, armando un lío de proporciones. Esta gente no se aguanta más y han alzado su voz, esperando que la Alcaldía del Distrito Nacional se ponga las pilas.
No es solo que el agua se acumula un chin; según los videos que andan rulando, el nivel sube de tal manera que en minutos deja las calles intransitables. Esto no es solo una molestia para los que andan en guagua o carro; es un problema que aísla a la gente en sus propias casas. Imagínense el ‘klk’ de salir a trabajar, llevar los niños a la escuela o, peor aún, si hay una emergencia. El tigueraje de la zona asegura que, con lluvia prolongada, el sector se incomunica por completo, afectando la movilidad y hasta la economía local, ya que el flujo de gente y negocios se paraliza. Una situación bacana no es, eso es de seguro.
Pero como si las inundaciones no fueran suficiente problema, a esta vaina se le suma que la recogida de basura está brillando por su ausencia. Dicen que el camión tiene más de una semana sin dejarse ver por ahí, y los desperdicios se acumulan en las aceras, haciendo un coro horrible de malos olores y contaminación. Y ahí es que se arma el lío más grande: con las lluvias, esa basura acumulada termina arrastrada a los imbornales que ya están medio tapados, completando el combo perfecto para un desastre sanitario. Esto es un peligro latente para la salud pública; desde el dengue hasta enfermedades gastrointestinales pueden darse un banquete con este relajo.
Este escenario en Los Jardines del Sur no es un caso aislado, y pone en el tapete la importancia de una gestión municipal eficiente. La Alcaldía del Distrito Nacional tiene la responsabilidad de garantizar servicios básicos como la limpieza y un sistema de drenaje funcional. Muchas veces, el crecimiento urbano desordenado y la falta de inversión en infraestructuras adecuadas terminan pasando factura, y son los ciudadanos quienes pagan el pato. Es vital que se implementen planes de mantenimiento preventivo, no solo reactivo, para evitar que estas situaciones se repitan cada temporada de lluvia. El bienestar de la comunidad depende de que nuestras autoridades se pongan ‘pa’ lo suyo’ de verdad.
Los residentes no se han quedado de brazos cruzados, y el hecho de que estén denunciando públicamente esta situación es un ejemplo de cómo la comunidad organizada puede exigir soluciones. Es de esperar que, tras estas denuncias, la Alcaldía tome cartas en el asunto de una vez, y no deje esta vaina para después. Mantener un sector limpio y libre de inundaciones no es un lujo, es una necesidad básica para una vida digna. ¡Así que a ver si se resuelve este ‘chiflé’ antes de que el problema se ponga peor de lo que ya está!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




