¡’Klk’ con esta vaina! El Ministerio Público ha puesto la mira en Enriquillo Luis Brito, exdirector del Distrito Municipal de Bayahíbe, y su hijo Enrique José Luis Brito. A estos ‘tigueres’ se les acusa de una jugada grande: mover un viaje de millones, más de 169 millones de pesos entre 2018 y 2025, todo esto ligado a la incautación de casi 10 toneladas de cocaína en el Puerto Multimodal Caucedo. La cosa está que pica y apunta a enriquecimiento ilícito proveniente del narcotráfico.
Asegún las autoridades, el patrón financiero del **Exdirector Bayahíbe** era una chercha de alto vuelo. Con múltiples cuentas, tanto personales como corporativas, Enriquillo Luis Brito manejaba entradas y salidas que superaban con creces cualquier salario reportado. ¡Imagínense! Mientras en la Tesorería de la Seguridad Social su sueldo apenas alcanzaba los RD$70,000.00 en sus mejores momentos como funcionario, en el banco la cuenta estaba más que ‘bacana’ con cifras que daban mareos. Esta disparidad levanta banderas rojas y pone en evidencia el descaro del que se aprovechaba de su posición.
Los números no mienten, mi gente. Entre 2018 y 2025, las tres cuentas principales de Luis Brito registraron más de 89 millones de pesos en entradas y 91 millones en salidas, sumándole a eso cientos de miles de dólares. Lo más ‘jevi’ (y sospechoso) es que los mayores incrementos se dieron entre 2022 y 2024, con depósitos en efectivo que alcanzaron los 51 millones de pesos. Esto contrasta brutalmente con los poco más de 4 millones que declaró como ingresos en Impuestos sobre la Renta durante el mismo periodo. Es obvio que aquí ‘se prendió el ventilador’ y se movía dinero de procedencia dudosa.
Pero el ‘coro’ no termina ahí. Su hijo, Enrique José Luis Brito, de apenas 29 años, es otra pieza clave en este rompecabezas. Aunque no figura con actividades laborales o salarios reportados, ni como empleador o socio en compañías, sus cuentas bancarias mostraban movimientos que superaban los 33 millones de pesos. ¡Eso sí que es una ‘vaina rara’! Un joven sin ingresos declarados, moviendo esa cantidad de dinero, es un indicador claro de que algo turbio estaba pasando y que el ‘tigueraje’ familiar estaba bien montado.
Este caso de Bayahíbe no es aislado; refleja una lucha constante del Ministerio Público contra la corrupción y el narcotráfico en la República Dominicana. El país ha sido históricamente un puente para el tráfico de drogas, lo que a menudo genera fortunas ilícitas que se lavan en la economía formal. Casos como este del ‘Exdirector’ resaltan la necesidad de mayor fiscalización y transparencia en el ejercicio de funciones públicas, para que ningún funcionario se sienta con el poder de hacer y deshacer a su antojo, acumulando riquezas de forma inexplicable. La justicia está de pie, y esperemos que esta vez la balanza se incline por la verdad.
Ahora la ‘vaina’ está en manos de los tribunales. Con la acusación formal y la solicitud de apertura a juicio, se espera que este proceso arroje luz sobre la magnitud de esta red y se siente un precedente. Es un mensaje claro para aquellos que piensan que pueden aprovecharse de sus puestos para enriquecerse ilícitamente. El pueblo dominicano merece funcionarios honestos y transparentes, no gente que juegue al ‘vivo’ con la plata de la calle.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




