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Armstrong critica el lobby bancario que rechaza las recompensas en stablecoins.
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Dice se reúne con líderes como Moynihan de Bank of America para negociar un mejor marco regulatorio.
En los pasillos del Foro Económico Mundial, Brian Armstrong, CEO de Coinbase, resalta como una voz influyente en el futuro de la regulación de bitcoin (BTC) y criptomonedas en Estados Unidos.
Tras forzar una pausa en el debate de la controvertida Ley Clarity en el Senado la semana pasada, Armstrong asegura estar aprovechando la cumbre de Davos para tender puentes con los pesos pesados de la banca, buscando un consenso que satisfaga a ambas partes.
Armstrong no ha ocultado su descontento con ciertos puntos del borrador de la ley, especialmente aquellos que limitan las recompensas por mantener stablecoins.
«Los estadounidenses deberían poder ganar más dinero con su dinero. Los bancos deberían competir en igualdad de condiciones», declaró el CEO de Coinbase en una entrevista con CNBC el 20 de enero de 2026.
La Ley Clarity, destinada a establecer un marco para los activos digitales como bitcoin, ether (la criptomoneda de la red Ethereum) vio su debate pospuesto en el Comité Bancario del Senado el pasado 15 de enero, como lo informó CriptoNoticias.
La decisión llegó apenas horas después de que Armstrong anunciara públicamente que Coinbase retiraría su apoyo al texto actual, citando «demasiados problemas».
El corazón de la disputa reside en la prohibición del pago con recompensas sobre las stablecoins. Esta «brecha peligrosa», como la llamaron los bancos en una carta enviada al Congreso, busca evitar una posible fuga masiva de depósitos hacia el ecosistema de las criptomonedas.
Sin embargo, Armstrong es inflexible sobre ello y señala: «no debería haber proteccionismo», abogando por un mercado abierto donde la innovación no se vea sofocada por intereses establecidos.

Un diálogo para «ganar-ganar»
Consciente de la necesidad de encontrar un terreno común, Armstrong dice que utiliza su estancia en Davos para un diálogo directo con los directores ejecutivos de las principales instituciones financieras.
«He estado aquí reuniéndome con ejecutivos de bancos. Es una de las principales cosas que hago para tratar de entender qué los llevaría a un sí. Creo que hay un resultado en el que todos ganan», explicó, revelando su estrategia de negociación. Hasta el momento se desconoce algún pronunciamiento de los banqueros sobre este tema.
El contexto regulatorio actual ya incluye la Ley GENIUS, aprobada en 2025, que impone estrictos requisitos a los emisores de stablecoins, exigiéndoles mantener reservas del 100% en activos líquidos de corto plazo, como bonos del Tesoro de EE.UU. Esto contrasta marcadamente con el modelo de reservas fraccionarias de la banca tradicional.
Armstrong argumenta que la competencia inherente a las stablecoins con recompensas beneficia directamente a los clientes, ofreciéndoles alternativas atractivas a los productos bancarios tradicionales. No en vano, Coinbase ya proporciona servicios de infraestructura para criptomonedas a cinco de los veinte bancos más grandes del mundo, demostrando la creciente interconexión entre ambos mundos, algo que también está visible en Davos.
Aunque el Senado aún no ha fijado una nueva fecha para el debate de la propuesta de Ley Clarity, la postura de Armstrong firme cuando señala que es mejor «ninguna ley a una mala ley». A pesar del revés, se muestra optimista ante la posibilidad de un avance legislativo, siempre y cuando se corrijan las disposiciones más controvertidas.



