Panorama Nacional. La Red Nacional de Centros Cristianos de Rehabilitación de Adictos (Renacerá) denunció el deterioro de los programas que desarrollan, ante el ahogamiento económico por no recibir los fondos desde el Estado, pese a contar con las regulaciones exigidas.
En rueda de prensa, representantes de 30 entidades indicaron que en la actualidad brindan asistencia a más de 700 hombres y mujeres en todo el país, en condiciones precarias. Indicaron que ante la situación económica que atraviesan han recurrido a los Comedores Económicos del Estado para poder alimentar a las personas en proceso de recuperación
Los directores de estos centros afirmaron que se han reunido en tres ocasiones con el presidente Luis Abinader y aún no reciben respuesta. «Estamos en una situación crítica y de no contar con el apoyo del Gobierno, muchos centros se verán obligados a cerrar sus puertas”, expresó Paulino Ventura, presidente de Renacerá.
Junto a Ventura, José Corporán, vicepresidente de la entidad, y los pastores Félix Rodríguez y José Dolores Martínez, coincidieron en que la falta de financiamiento pone en riesgo la continuidad de los programas de rehabilitación que durante años han rescatado vidas de las calles.
Los dirigentes de la red recordaron que la Ley contra el Lavado de Activos establece que los fondos provenientes de estas incautaciones deben ser destinados a instituciones que luchan contra las adicciones. Sin embargo, denunciaron que hasta la fecha dichos recursos no les han sido entregados.
Asimismo, advirtieron que, de no recibir respuesta en los próximos días, se verán en la obligación de lanzarse a las calles en demanda de una pronta solución, tras aprobar un plan de lucha en reunión nacional celebrada este martes.
Actualmente, Renacerá cuenta con más de 40 centros distribuidos en todo el país, donde hombres y mujeres reciben atención integral para dejar las drogas y reinsertarse plenamente en la sociedad. Muchos de estos espacios, sin embargo, han tenido que cerrar por falta de recursos.
Los pastores y directores de los centros cristianos reiteraron su llamado al Gobierno y a las familias dominicanas a unir esfuerzos en la prevención y atención de las adiciones, recordando que se trata de un problema social que afecta a todos los sectores.



