‘Far Cry 6’: un videojuego delirante que quiere que te sientas como un guerrillero cubano

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Sin Far Cry el videojuego no sería lo mismo. Con el paso de los años, la franquicia de Ubisoft se ha asentado en una de las más aclamadas y esperadas por jugadores de todo el mundo. La enorme libertad que ofrece a quien sostiene el mando, las historias que cuenta -siempre a caballo entre la ciencia y la ficción; siempre delirantes y surrealistas- y sus grandes villanos (entre los que encontramos líderes de sectas o jefes piratas) tienen buena parte de la culpa. La empresa franco canadiense ha escogido este octubre para poner en los estantes el nuevo exponente de la saga: ‘Far Cry 6‘. Cuando el usuario introduzca el disco en el sistema de turno, que puede

 ser desde el ordenador hasta las consolas de pasada y nueva generación (a excepción de Switch), podrá tener una experiencia, más o menos próxima a la realidad, de lo que es la vida de un guerrillero inmerso en una revolución de esas que tanto se han estilado durante los últimos 60 años en Sudamérica.

El videojuego arranca presentando Yara, una isla ubicada en el Caribe que ha estado sumida en la miseria más absoluta durante décadas. Antón Castillo, el villano del título muy bien interpretado por Giancarlo Esposito, se propone revertir la situación. Encabeza un golpe de estado y, tras conseguir el poder, intenta reverdecer los laureles del país gracias a un compuesto relacionado con el tabaco llamado ‘viviro’, que promete funcionar como un remedio efectivo contra el cáncer. Como viene siendo habitual, el dictador hará uso de la fuerza para mantener a la población sometida. Y esto provoca dos cosas: el surgimiento de un movimiento guerrillero y que muchos ciudadanos intenten salir de la isla con dirección a Miami (Estados Unidos).

Las similitudes de Yara con la historia reciente de algunos países

Hispanoamericanos son evidentes. Especialmente si la comparación es con Cuba. Y desde Ubisoft no se niega. «Nos inspiramos en Cuba principalmente, pero también en sitios como Venezuela o Colombia. Acabamos con la idea de contar cómo sería una revolución guerillera moderna en una isla congelada en el tiempo después de un bloqueo de 50 años»,
explicó recientemente
en conversación con ABC Navid Khavari, director narrativo de este videojuego. Los paralelismos se dejan ver también en la geografía de la isla ficticia y en los edificios que componen sus pueblos y ciudades; que casi funcionan como un recordatorio de tiempos mejores.

Si antes decíamos que el yarano contrario al régimen de Castillo tiene dos opciones, luchar o huir, el personaje controlado por el usuario, Dani Rojas (que igual puede ser hombre que mujer en función de lo que se quiera) prueba con las dos. En los primeros minutos del título, vemos al protagonista intentando abandonar la isla en barco con el objetivo de arribar a Estados Unidos. Sin embargo, el plan se trunca, la nave se va a pique y acaba obligado a unirse a la guerrilla para que esta le proporcione los medios para escapar.

Libertad absoluta

Una vez dentro de la revolución, el jugador cuenta con un amplio abanico de posibilidades para poner su granito de arena en la lucha contra el régimen. Puede seguir las misiones principales, expulsar al ejército de Castillo de determinadas áreas o realizar acciones de sabotaje, entre otras. Todas estas opciones permiten al usuario vivir una experiencia revolucionaria completa. Además, todas tienen sentido si tenemos en cuenta que, al final, encarnamos el papel de un guerrillero. Aunque las secundarias las podemos dejar correr, lo ideal es intentar completar todas las posibles, ya que esto permitirá acceder a mejor armamento y recursos. En ABC, al menos, no nos han resultado repetitivas; aunque, por norma general, en modo normal nos han parecido bastante asequibles en su mayoría.

Dejando a un lado los paralelismos con la realidad, en ‘Far Cry 6’, como es corriente en el resto de franquicia, hay momentos para la locura y el absurdo. Por ejemplo, cuando el usuario ‘patea’ el enorme mapa de Yara puede encontrarse con situaciones que rozan los increíble; y muchas, además están protagonizadas por los propios NPC (personajes no jugables). Entre otras cosas, podemos encontrarnos con ataques fortuitos contra plantaciones o ver a animales salvajes atacando. El título también cuenta con varios minijuegos, como peleas de gallos o carreras, que pueden ayudar al jugador a desconectar temporalmente de la historia principal.

Mejor con calma

A lo largo de la aventura, Dani Rojas contará con la posibilidad de ir acompañado por alguno de los ‘amigos’, un grupo de animales que le ayudarán a completar misiones y que ofrecen algunos de los momentos de juego más hilarantes. No hace falta pasar demasiado sosteniendo el mando antes de que el guerrillero reciba al primero, que es un caimán con chaqueta llamado ‘Guapo‘. Con el paso de las horas, y de las misiones, será posible ir completando el equipo con un perro parcialmente paralítico o un gallo, entre otros. Tampoco es que sean especialmente útiles en combate, como mucho te facilitan un poco las cosas; sin embargo no deja de ser un añadido interesante y que, de seguro, hará gracia a muchos jugadores.

Más allá de esto, el videojuego invita al usuario a jugar con calma y dedicarle su tiempo para ir descubriendo todos los secretos que oculta. Si se hace de este modo, es fácil que termine acopándole más de 100 horas. Además, la propuesta tiene un modo online que permite luchar por la revolución acompañado por un amigo. Respecto a los gráficos, en ABC hemos estado jugando en una Xbox Series X y el resultado ha sido realmente bueno; sin ralentizaciones excepto en momentos muy puntuales. Con todo, el rendimiento resulta más que aceptable.