¡Klk mi gente! La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, se ha puesto los pantalones y ha dejado claro que, a pesar de los ‘coros’ y las críticas que andan por ahí, ‘la vaina’ principal es salvar vidas. En medio de la rueda de prensa del COE para el operativo de Semana Santa, Faride defendió las medidas tomadas por su institución, asegurando que su enfoque es preservar la integridad de cada dominicano. Esto no es solo un operativo; es una misión de Estado que busca que la gente disfrute su asueto sin lamentaciones.
Históricamente, la Semana Santa en nuestro país ha sido un período de alegría y recogimiento, pero también, lamentablemente, de un viaje de incidentes en las carreteras y balnearios. Es por eso que el llamado de Faride a la responsabilidad ciudadana no es relajo; es un clamor para que cada dominicano ponga de su parte. Las autoridades no buscan amargarle la fiesta a nadie, sino más bien garantizar que ese chin de vacaciones sea seguro para todos. ¡Nada de que ‘eso a mí no me pasa’!
Las disposiciones son claras, y no es que estén inventando la rueda ahora mismo. Conducir con un ‘jumo’ encima o irse a un balneario de los que están clausurados es buscarle la quinta pata al gato. Faride enfatizó que estas prohibiciones no son nuevas; es la misma resolución que se aplica cada año, con el objetivo de minimizar riesgos. Los accidentes de tránsito y los ahogamientos son los dolores de cabeza más grandes durante este asueto, y el Ministerio de Interior y Policía, junto a otras instituciones, está fajao para evitar que se repitan los numeritos tristes de años anteriores.
La Policía Nacional, ese ‘tigueraje’ de la seguridad, va a estar en la calle patrullando como es debido. Se reforzará la presencia en esas zonas donde se arma ‘un coro’ grande, especialmente en el interior del país, para que el orden prevalezca. La idea es que la gente sienta la seguridad y pueda disfrutar tranquila. Desde los peajes hasta las playas y ríos más concurridos, los agentes estarán ahí para guiar, orientar y, si es necesario, poner orden a quien se salga de la línea. ¡No es para abusar, es para cuidar!
Otro punto bacano que Faride puso sobre la mesa es el tema de la contaminación sónica. Ustedes saben que aquí se arma un ‘jevi’ en cualquier esquina con el ruido, y eso molesta a un viaje de gente. Ella reconoció que es una situación recurrente y que se está trabajando en eso constantemente, no solo para Semana Santa. Pide la colaboración de la población para que baje el volumen y se preserve la paz y la tranquilidad de los que buscan un ambiente más relajado. ¡Hay que estar pilas con eso, mi gente!
En resumidas cuentas, la meta es que nadie tenga que pasar por un momento lamentable. Faride reiteró que el deseo es no tener que utilizar medidas coercitivas extremas, sino que la gente actúe con conciencia y madurez. El objetivo final es no tener que lamentar ningún incidente grave. Es un llamado a la unidad y al sentido común para que esta Semana Santa sea de paz, reflexión y, sobre todo, de cero desgracias. ¡Que disfruten con Dios, pero con precaución, que lo que es del César, es del César!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



