La Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE) montó una vaina jevi, un homenaje póstumo bien ‘bacano’ al intelectual dominicano José Rafael Lantigua, en la XV edición de sus premios. ¡De una vez le dieron su lugar! La ceremonia, celebrada en la sede de FUNGLODE, fue un coro de autoridades, escritores, gestores culturales y los familiares de Lantigua, todos reunidos para reconocer su legado. Fue un momento emotivo, donde se proyectó su poema ‘La casa’ y un audiovisual que nos recordó la magnitud de su aporte a nuestra cultura.
El expresidente Leonel Fernández, como presidente de FUNGLODE, entregó la distinción a la esposa e hijos de Lantigua, resaltando su invaluable huella en el pensamiento, la literatura y la institucionalidad cultural del país. José Rafael Lantigua no era un cualquiera, ¡no, qué va! Él fue una pieza clave en FUNGLODE, dirigiendo el Centro de Estudios de la Cultura y la Revista Global. Además, la gente debe saber que fue un gestor primordial en la creación de estos mismos premios que hoy llevan su impronta. Esa es una vaina que pocos saben, pero que le da un peso ‘chulo’ al reconocimiento.
Los Premios FUNGLODE, coordinados por Catherine Florentino, no son solo una repartición de galardones, sino una plataforma robusta que impulsa el pensamiento crítico y la creación literaria, una herencia directa de la visión de figuras como Lantigua. Son un reflejo de ese ‘tigueraje’ intelectual que necesitamos para seguir echando pa’lante como sociedad. Esos premios, de verdad que sí, son el motor para que el talento dominicano brille, promoviendo obras que van a marcar la pauta en nuestra escena cultural.
Este año, el jurado tuvo su trabajo para seleccionar lo mejor de lo mejor. En Poesía Pedro Mir, ‘Pájaros de Bronce’ de Reynaldo Paulino Chavalier se llevó el primer lugar, mientras que en Cuento Juan Bosch, ‘El moreno’ de Rodolfo A. Báez obtuvo el máximo reconocimiento. El mismo Chavalier demostró su versatilidad ganando en Ensayo Pedro Francisco Bonó con ‘Tlön, Uqbar, Orbis Tertius: punto de partida de la gran narrativa del siglo XX’. Y para el periodismo, en la categoría Rafael Herrera, ‘Cine dominicano, un negocio taquillero’ de Felivia Mejía Santos fue la más premiada, demostrando que en el país el cine es un ‘bacano’ que genera un viaje de cosas buenas.
Reconocer a figuras como José Rafael Lantigua no es solo mirar al pasado, sino también sembrar para el futuro. Su legado nos recuerda la importancia de la dedicación a las letras y la cultura, y estos premios son una señal clara de que el país tiene un ‘chorro’ de talento esperando su oportunidad. Mantener viva la memoria de quienes han aportado tanto, es una obligación moral, y FUNGLODE, con esta iniciativa, se anota un punto bien ‘jevi’ en ese sentido. ¡Ojalá y más instituciones se animen a hacer lo mismo!
Esta iniciativa de FUNGLODE no solo celebra a los consagrados, sino que también sirve de trampolín para las nuevas voces, asegurando que la savia cultural dominicana nunca se agote. Es un ciclo virtuoso: honrar a quienes abrieron caminos y empoderar a quienes los seguirán. Es la forma más ‘chula’ de decir que valoramos lo nuestro y que estamos comprometidos con un futuro lleno de creatividad y conocimiento. ¡Una vaina bien, de verdad!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



