Desde el municipio de Guerra, la empresa de capital chino Kingtom Aluminio SRL ha dejado clara su postura: la fiscalización de los negocios que no cumplen con las leyes dominicanas es un ‘coro’ justo y necesario. Para Leo Zhang, traductor del área administrativa de la compañía, esta medida es fundamental y no debería afectar a las empresas que operan de manera formal y respetan el marco legal del país. Esta declaración subraya el compromiso de la empresa con la transparencia y la legalidad, elementos claves para una ‘fiscalización justa’ y un ambiente de negocios sano.
Según Zhang, la clave está en el respeto a las normativas locales. Afirmó que, al estar en República Dominicana, es deber de su compañía valorar y cumplir con todo lo establecido. La empresa asegura que el hecho de operar dentro de las reglas les permite desarrollar sus operaciones sin contratiempos, evitando trabas o reportes por incumplimientos que podrían ralentizar el ‘tigueraje’ productivo que necesita el país.
Para Kingtom Aluminio SRL, la formalidad no es negociable. Sus operaciones, incluyendo movimientos, transacciones, productos e importaciones, están debidamente registradas y bajo el control de las autoridades dominicanas. Zhang enfatizó que es ‘imposible’ que al Gobierno dominicano se le escape algún detalle de sus gestiones, reafirmando la postura de una empresa que busca operar ‘de lo más bien’ y sin sorpresas, fomentando la confianza entre el empresariado extranjero y las instituciones locales.
Esta empresa, junto a Aqua Armor New Materials SRL, forma parte del creciente capital chino en Guerra y destaca por su enfoque en la generación de empleos y buenas condiciones laborales. Con una inversión que supera los US$30 millones, Kingtom Aluminio SRL se dedica a la manufactura y exportación de perfiles de aluminio y pisos de PVC, con la mayor parte de su producción orientada al mercado de Estados Unidos, aprovechando la cercanía geográfica que es un ‘plus’ bacano para el negocio.
Cristóbal Castillo, encargado de Recursos Humanos de Kingtom, junto a Leo Zhang, explicaron que la compañía ofrece salarios competitivos, incluso por encima del salario mínimo establecido para las zonas francas (RD$26,000 versus RD$25,775), y horarios flexibles. También destacaron la contratación 80/20, con más de 210 de sus 275 empleados siendo dominicanos, recibiendo almuerzo y subsidios, lo que representa una fuente de empleo ‘jevi’ para los residentes de Guerra y sus zonas aledañas.
Sin embargo, la empresa no está exenta de desafíos. La noticia revela que Kingtom Aluminio SRL ha tenido que limitar la contratación de personal, reduciendo su planilla de 900 a 270 empleados, debido a restricciones de la Aduana y un dictamen de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP). Este dictamen se basa en información que sugiere ‘trabajo forzado’ en la producción, un tema delicado que ha impactado directamente sus operaciones y el flujo de empleos.
Frente a las acusaciones de ‘trabajo forzoso’, la compañía se ha posicionado firme, asegurando que buscan evitar esas situaciones con una comunicación fluida y el cumplimiento de todas las condiciones laborales. Además, promueven activamente la integración cultural entre sus empleados dominicanos y chinos, buscando crear un ambiente laboral armónico y respetuoso, donde el ‘coro’ sea de colaboración y bienestar.
La comunidad de Guerra, específicamente El Toro, ha visto con buenos ojos la llegada de estas inversiones. Félix Santo, del sector transporte, y ‘Doña Negra’ (Isabel de Lozano Ventura), reconocida comunitaria, resaltan las nuevas oportunidades de empleo y formación para los jóvenes, en contraste con tiempos pasados donde había que ‘bregar un viaje’ para conseguir trabajo en la capital. Estas empresas han traído un ‘cambio jevi’ a la zona.
Juan Campaña, de la Junta de Vecinos de El Toro, corroboró el sentir general, expresando cómo la vida era más difícil por la escasez de empleos. Ahora, con unas seis o siete empresas en la zona, los jóvenes tienen más posibilidades de ‘echarse pa’lante’. Campaña manifestó su esperanza de que sigan llegando inversiones para que la juventud local tenga más oportunidades, valorando el ‘bacano’ esfuerzo de quienes apuestan por el desarrollo en la comunidad.
Desde su inauguración en 2018 y el inicio de operaciones en marzo de 2025, Kingtom Aluminio SRL ha invertido cerca de US$30 millones y tiene proyecciones de ventas de hasta US$3 millones. Su ubicación estratégica en República Dominicana, que permite que sus productos lleguen a Miami en unos tres días, es una ventaja competitiva ‘chula’ para el mercado estadounidense. Buscan seguir aportando beneficios a la zona con la creación de empleos y posiciones técnicas, mostrando que a pesar de los retos, el compromiso sigue.
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