¡Klk, gente del patio! La vaina se puso seria en el sector agropecuario, y es que el Comité Ejecutivo Nacional de la Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios (ANPA) ha reafirmado su llamado a una gran **marcha** nacional. Esta jornada, que tiene previsto arrancar este jueves 12 de febrero a las 10 de la mañana desde el Altar de la Patria para llegar hasta el Palacio Nacional, busca defender los derechos, la dignidad y el futuro de todos esos profesionales que trabajan la tierra y nos garantizan el plato de comida en la mesa.
El presidente de la ANPA, Tito Hernández, no se anda con chiquitas y ha hecho un llamado vehemente a la participación masiva. Asegún él, esta no es una marcha cualquiera; es una jornada histórica de lucha reivindicativa que busca poner fin a un viaje de situaciones que tienen a la gente del campo con el grito al cielo. Y es que los profesionales agropecuarios son un pilar fundamental para la economía dominicana, contribuyendo significativamente al Producto Interno Bruto y asegurando la soberanía alimentaria de la nación. Cuando ellos están mal, el país entero se resiente, ¡es una vaina que nos afecta a todos!
La convocatoria está dirigida a todos los profesionales del sector agropecuario, sin importar si son empleados, cancelados, desempleados, o si están buscando una pensión digna. La lista es larga, abarcando desde el Ministerio de Agricultura y el Instituto Agrario Dominicano (IAD), hasta Medio Ambiente, INESPRE, INDRHI, Banco Agrícola, FEDA y la Dirección General de Ganadería. En pocas palabras, si usted ha echado el pleito en el campo, esta marcha es su coro.
Hernández ha dejado claro que esta manifestación será de carácter pacífico y organizado, pero con un mensaje contundente: ¡ya basta de abusos! Es un ejercicio legítimo de un derecho fundamental: reclamar soluciones concretas a demandas que, a todas luces, son justas y necesarias. No es un bulto ni un relajo; es la voz de un sector que se siente relegado y que ha visto cómo sus condiciones laborales se han deteriorado con el tiempo.
Entre las principales demandas que la ANPA pone sobre la mesa, resalta la pensión de más de 1,600 profesionales agropecuarios y la revisión de acápites de otros 600 expedientes. Además, exigen la reposición de más de 350 agrónomos que han sido cancelados de forma, asegún ellos, injusta, y el nombramiento de más de 500 nuevos profesionales para fortalecer el sector. Y como si fuera poco, están pidiendo un salario mínimo base de RD$50,000, para que el ejercicio de una profesión tan vital como la suya se dignifique de una vez por todas en el sector público. Este punto es clave, porque un profesional bien pagado y motivado es sinónimo de eficiencia y progreso para la producción nacional.
Pero las demandas no se quedan ahí. También están clamando por el pago de cinco meses atrasados a más de 400 técnicos de sanidad vegetal, una situación que, honestamente, es inaceptable y tiene a esas familias pasando las de Caín. La incertidumbre que rodea a los técnicos del IAD ante el proceso de fusión con el Ministerio de Agricultura también es un punto neurálgico, así como la inclusión de los profesionales agropecuarios en planes de viviendas dignas. ¡Es que hasta para tener un techo se les hace difícil a nuestros profesionales del campo!
El presidente de la ANPA enfatiza que la espina dorsal de esta lucha es garantizar la seguridad alimentaria del pueblo dominicano. Para lograr eso, es indispensable fortalecer el recurso humano que día a día se faja para que no nos falten los víveres, las frutas y los vegetales. Sin profesionales agropecuarios motivados, capacitados y con buenas condiciones laborales, la producción nacional puede caerse, y eso sí que sería un problemón para todos. La meta es un sector agropecuario renovado, dinámico y productivo, un coro bacano que beneficie al país entero.
Con todo esto sobre la mesa, Tito Hernández ha hecho un llamado respetuoso, pero firme, al presidente Luis Abinader, pidiéndole que preste atención y dé respuesta a estas demandas. No es pedir peras al olmo; son reclamos justos, legítimos y amparados en la ley. La situación, asegura, es de preocupación máxima, con más de 500 agrónomos del IAD bajo la amenaza de cancelación en marzo si no se pensionan, y con un viaje de profesionales del Ministerio de Agricultura en un limbo laboral sin que se defina su situación. ¡Es un desorden que no está chulo para nada!
Este panorama no es nuevo en la historia dominicana. Hemos visto cómo otros sectores han tenido que tomar las calles para ser escuchados, desde los maestros hasta los médicos. La agropecuaria, siendo un sector tan estratégico, no es la excepción. La falta de inversión en el recurso humano, la precarización de los salarios y la inestabilidad laboral son males endémicos que afectan a muchos profesionales en nuestro país, y los del campo no son ajenos a esta realidad. Es fundamental entender que el progreso de una nación también se mide por cómo trata a quienes producen sus alimentos.
Así que, si usted es de los que entiende que la gente que nos da de comer merece un trato digno y un futuro seguro, este jueves 12 de febrero, ¡todos al Altar de la Patria! A las 10 de la mañana, para marchar hacia el Palacio Nacional. Es el momento de decir «No más abusos. No más maltratos a los profesionales agropecuarios». Es una lucha por ellos, por el campo y, en última instancia, por el bien de la República Dominicana. ¡Que la dignidad de nuestros profesionales agropecuarios prevalezca!
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