La Superintendencia del Mercado de Valores (SIMV) ha puesto el ojo en un tesoro nacional: el ahorro de la diáspora dominicana. Recientemente, durante la tercera edición de su Concurso sobre el Mercado de Capitales, la institución premió investigaciones ‘bacanas’ que proponen nuevas rutas para que nuestros ‘hermanos ausentes’ conecten su capital con el desarrollo del país. Este ‘tigueraje’ busca transformar la ‘pila’ de remesas y ahorros en inversiones productivas aquí, en casa.
El ‘coro’ del certamen de este año, “Diáspora dominicana como motor financiero: mecanismos de canalización de las remesas y el ahorro externo hacia el mercado de capitales local”, dejó claro que la visión va más allá de lo que se envía a la familia. Se trata de reconocer el potencial de la Diáspora Dominicana como una fuerza financiera descomunal, capaz de inyectar ‘un viaje’ de recursos al mercado de valores criollo. Según la noticia, el superintendente del Mercado de Valores, Ernesto Bournigal, destacó que la diáspora es mucho más que remesas, es talento, experiencia y un motor para la economía.
Bournigal resaltó datos del Banco Central de la República Dominicana, indicando que en 2025, las remesas alcanzaron la impresionante cifra de US$11,866.3 millones. ¡Una ‘vaina’ de dinero! Con más de dos millones de dominicanos viviendo fuera, estos recursos representan una oportunidad ‘chula’ para fortalecer la conexión financiera. La idea es que el mercado de valores sirva de puente, transformando ese ahorro en inversión regulada y transparente, que impulse actividades productivas.
De la ‘chercha’ salieron tres propuestas ganadoras, seleccionadas por un jurado de 45 expertos. El primer lugar fue para Nelson Alexander Feliz Moreno, estudiante de Derecho de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU). Su propuesta, “Fideicomiso de Oferta Pública Mi Techo RD”, sugiere un fideicomiso para canalizar recursos de la diáspora hacia inversiones inmobiliarias, incluyendo una ‘Ruta Vivienda’ para que los inversionistas puedan adquirir su casita aquí. ¡Imagínate qué jevi!
El segundo reconocimiento lo obtuvo José Carlos Hernández Ceballos, licenciado en Derecho por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y máster de la Universidad Internacional de La Rioja. Su trabajo, “De la remesa a la inversión: dos rutas para canalizar el ahorro de la diáspora dominicana hacia el mercado de capitales”, presenta una estructura jurídica para que ese ahorro se convierta en inversión regulada en el mercado local. Esto es clave para dar confianza y seguridad a nuestros compatriotas en el exterior.
Jeremy Matos Ovalle, estudiante de Gestión Financiera y Auditoría de la PUCMM, se llevó el tercer lugar con “Pilar Voluntario de la Diáspora: mecanismo para canalizar el ahorro de la diáspora hacia el mercado de capitales dominicano”. Su ‘vainita’ propone crear una “Cuenta Diáspora”, inspirada en la infraestructura de los planes complementarios de pensiones, con incentivos de afiliación para que el ahorro a largo plazo de los dominicanos fuera se transforme en inversión productiva.
Cada uno de estos ‘tigueres’ recibió un premio de RD$200,000 y una placa. Pero la cosa no termina ahí: según la noticia, tendrán una ronda oral para defender sus proyectos ante un jurado especializado, donde el ganador final se llevará otros RD$200,000 adicionales. La SIMV dejó claro que el concurso no es solo por la ‘platica’, sino para que las ideas ‘circulen’, generen conversación y, ‘de una vez’, inspiren nuevas soluciones para el mercado de valores.
Con 65 trabajos recibidos en esta edición, la SIMV reafirma su compromiso con la investigación aplicada, la educación financiera y la creación de espacios de análisis. Esto es fundamental para seguir desarrollando un mercado de capitales dominicano que sea sostenible, competitivo y, sobre todo, que sirva como una herramienta efectiva para el crecimiento económico de la República Dominicana, conectando a nuestra gente de aquí con los de allá.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




