El ministro de Defensa de la República Dominicana, teniente general Carlos Antonio Fernández, ha salido al frente para calmar los ánimos, asegurando que la ‘frontera’ con Haití está ‘totalmente tranquila’. Esta declaración, que tranquiliza a muchos dominicanos, llega tras una visita de supervisión del propio ministro a los principales puntos limítrofes. La situación en el lado haitiano, con operaciones contra bandas armadas y militares salvadoreños desaparecidos, ha generado un runrún, pero el mensaje desde la cúpula militar es claro: aquí en el patio, la vaina está bajo control.
El recorrido no fue un coro a la ligera; Fernández estuvo acompañado por el ministro de Presidencia, José Ignacio Paliza, mostrando la seriedad con que el Gobierno dominicano maneja este asunto. La visita es crucial, dado el despliegue de tropas salvadoreñas en Puerto Príncipe y el ataque que sufrieron el pasado 18 de octubre. A pesar de los informes, el ministro Fernández fue enfático: ‘Las bandas están ubicadas en el mismo lugar que hace un año. Las más cercanas están por Mirebalais y Croix-des-Bouquets, no están tan cerca de la frontera como se ha querido decir’, desmintiendo así esos chismes.
Lo jevi del recorrido fue constatar que, a pesar de la tensión regional, la vida cotidiana en la ‘frontera’ se desarrolla con una normalidad envidiable. El comercio fluye, el tránsito autorizado de personas se mantiene y las actividades habituales no se han detenido, según la constatación oficial. Esta es una señal bacana de que el esfuerzo de nuestras Fuerzas Armadas está rindiendo frutos, garantizando que el día a día de nuestros hermanos fronterizos no se vea alterado por el ‘tigueraje’ del otro lado. Los puntos de cruce formales en Dajabón, Elías Piña, Jimaní y Pedernales fueron parte de la inspección.
Para mantener esta paz, el Gobierno dominicano no se ha quedado en paños tibios. A finales del mes pasado, destinó dos batallones adicionales, junto con equipos pesados y artillería, reforzando la seguridad fronteriza. Este despliegue se suma a los cerca de 11,000 militares ya apostados a lo largo de la delimitación con Haití, según informó el presidente Luis Abinader. Es un compromiso serio, una demostración de que la patria se defiende con hechos y que nuestras autoridades están pilas para cualquier eventualidad que pueda surgir.
En medio de esta situación, el ministro Paliza dejó claro que, aunque seamos vecinos y compartamos esta chula isla, la República Dominicana debe actuar con suma prudencia. ‘Cualquier comportamiento o acción que no esté circunscrita en los debidos procesos pueden devenir en un conflicto más largo’, afirmó. No obstante, esta prudencia no significa inacción. Paliza reveló que se brinda apoyo logístico, de información, inteligencia y material militar a El Salvador, además de soporte médico ‘cuando lo necesiten’. También aseguró que, si la situación lo amerita, el Gobierno dominicano actuará ‘en consonancia con las circunstancias’, incluso con posibles cierres fronterizos, para salvaguardar la seguridad nacional. Es decir, que no estamos pintados en la pared y se actuará de una vez si la vaina se pone fea.
El compromiso y la dedicación de nuestras Fuerzas Armadas, bajo la dirección de nuestras autoridades, son esenciales para la tranquilidad y seguridad de la nación. Su disciplina y sentido del deber garantizan que la paz en la ‘frontera’ sea una realidad.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



