La Iglesia Católica en la República Dominicana ha alzado su voz, y bien fuerte, ante una alarmante ‘vaina’: la racha de muertes de supuestos delincuentes a manos de la Policía Nacional. Según la noticia, estas se justifican como ‘enfrentar a tiros a una patrulla policial’. Esta situación, que ha puesto a la sociedad dominicana en vilo, llevó al arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, a hacer un llamado urgente para que se ponga freno a estas lamentables muertes policiales que, en su mayoría, involucran a jóvenes.
Monseñor Diplán expresó su profundo lamento por la ola de violencia y la cantidad de jóvenes fallecidos, destacando el sufrimiento de sus familias. Para el arzobispo, quitarle la vida a un ser humano no es la forma efectiva de combatir los problemas sociales en nuestro ‘patio’. Él enfatizó que la solución no es la violencia, sino la prevención, la educación y la creación de oportunidades, para evitar que la juventud caiga en el gancho de la delincuencia.
El líder religioso también puso el dedo en la llaga sobre la corrupción. Señaló ‘malos ejemplos’ en ‘ciertas esferas de la sociedad’ que no han sido referentes positivos. Esta ‘cultura del robo’ e impunidad, según Diplán, manda un mal mensaje, indicando que ‘todo está permitido’, y si ‘hubieran corregido estas cosas a tiempo, hoy no tendrían tantos problemas’. Es un llamado a la reflexión sobre el ‘tigueraje’ institucional y su impacto.
La sociedad dominicana ha estado vigilante de los movimientos de la Policía Nacional, especialmente tras el sonado caso de Michael Junior Rodríguez Peguero, conocido como ‘Michael Peluche’, quien falleció luego de su implicación en la muerte del artista urbano Diddy Glow. Este suceso, según el reporte, puso en el ojo público los informes policiales relacionados con estas muertes, generando un ‘coro’ de interrogantes y una mayor fiscalización.
En contrapunto, la Policía ha reportado la entrega voluntaria de ‘alegados’ delincuentes con órdenes de arresto pendientes. La lista registra 53,877 órdenes, no de personas, sino de requerimientos judiciales acumulados. Los datos detallan 17,635 órdenes por violencia intrafamiliar, 11,587 por robos, 5,951 por agresiones físicas, y otras categorías, mostrando un panorama complejo de la delincuencia en la isla. Es un verdadero ‘klk’ de números que revela la magnitud del desafío.
Casos recientes de entregas voluntarias, como José Luis Lara (a) ‘Kimkon’, Ronny Nolasco Ibert (a) ‘Cañoso’, y Maiky Contreras García en San Juan de la Maguana, demuestran que, a pesar de la ‘vaina’ de los enfrentamientos letales, existen vías pacíficas. La Iglesia, con esta intervención, busca impulsar un cambio hacia la vida y las oportunidades para los jóvenes, lejos de la ‘tigueraje’ de la violencia. La seguridad ciudadana requiere una solución ‘jevi’ y sistémica, no solo más plomo.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




