¡Ay, Dios mío! En la provincia Santiago Rodríguez, específicamente en el proyecto habitacional Mi Vivienda, la gente está viviendo un verdadero ‘klk’ con los Pozos Sépticos. Según la noticia, los residentes han vuelto a denunciar el colapso de estas infraestructuras esenciales, una problemática que, asegún ellos, lleva meses campando por sus respetos sin que las autoridades le pongan el ojo de una vez por todas. Es una vaina que impacta la salud y la calidad de vida de un viaje de familias que fueron reubicadas en este lugar.
Diana Fernández, quien forma parte de la junta de vecinos del sector, no se ha quedado callada. Ella explicó que alrededor de trece Pozos Sépticos están fuera de funcionamiento, lo que ha provocado una acumulación de agua contaminada que es para volverse loco. Imagínense ustedes, esa agua sucia y pestilente llega hasta la cancha donde los niños, que son el futuro de este país, deberían estar jugando a sus anchas, pero ahora está intransitable y de lo más ‘jevi’ para el ‘tigueraje’ de los mosquitos.
Desde febrero de este mismo año, la comunidad ha tenido que meterse la mano al bolsillo y asumir el costo de contratar camiones para retirar esta agua podrida. Esto es una medida ‘pa’lante y pa’tras’, una ‘cura’íta’ que no ataca la raíz del problema, sino que pone un parche temporal. Fernández advirtió que los malos olores son insoportables y que la preocupación por un posible brote de enfermedades entre los residentes es algo que les tiene el corazón en la boca. No es para menos, pues el contacto con aguas residuales es un viaje de riesgo para la salud pública.
Ante este panorama tan desolador, los líderes comunitarios no han dudado en hacer un llamado a todas las instancias gubernamentales. Desde el alcalde hasta la gobernadora, los diputados y el senador de la provincia, todos están en la lista para que visiten el residencial y gestionen, de una vez y por todas, ante el Gobierno la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales. Es la única forma de darle una solución definitiva a esta situación que ya no da pa’ más.
Mayra Bueno, otra voz autorizada de la comunidad, enfatizó que, aunque el reclamo ha llegado a oídos del propio presidente Luis Abinader —quien, según la noticia, escuchó la denuncia durante una visita a los trabajos de la presa Boca de los Ríos en Guayubín y comentó que debía buscarse una solución— los compromisos asumidos no se han cumplido. Esto ha generado una frustración tremenda, ya que las familias reubicadas en este proyecto, tras el impacto de la construcción del embalse, se sienten en una situación que califican de inhumana, con espacios comunes deteriorados y niños sin su cancha.
La cosa no se queda ahí, porque la vaina de los Pozos Sépticos también ha trascendido los límites del residencial. El propietario de unos terrenos colindantes denunció la muerte de varias de sus vacas, alegando que habrían ingerido agua contaminada proveniente del desbordamiento de estos mismos pozos. Este incidente es una clara muestra de que el problema no solo afecta a los humanos, sino que tiene un impacto ambiental y económico más amplio. ¡Es una situación que clama al cielo por una intervención urgente y efectiva!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




