La vaina con Haití, mi gente, cada día se pone más color de hormiga. El Consejo de Seguridad de la ONU alertó que el ‘Tráfico de Armas’ y la violencia de bandas sigue imparable. Un informe de un Panel de Expertos denunció un viaje de armamento incautado, revelando rutas claras: por tierra desde nuestra frontera y por mar desde Estados Unidos. Esta situación, confirmada en una reunión reciente de la ONU, nos tiene a to’ el mundo con los pelos de punta por la magnitud del problema.
El ‘tigueraje’ de estas bandas es tal que, según Wien-Weibert Arthus, portavoz adjunto de Haití, se mantienen activos por las redes de tráfico transnacional. China corroboró que este flujo ilícito echa leña al fuego, empeorando la violencia y amenazando la seguridad de haitianos y tropas internacionales. Los miembros del Consejo de Seguridad notaron cómo estos grupos adaptan sus tácticas; los incidentes contra la Fuerza de Represión de las Bandas (GSF) aumentaron de dos a quince en un mes. El ataque con explosivos a técnicos salvadoreños demuestra su desafío directo al contingente.
La comunidad internacional está con el grito al cielo, pero las medidas parecen insuficientes. Rusia pidió acciones enérgicas para frenar este tráfico incesante, lamentando la ineficacia de las sanciones, que considera ‘prácticamente meramente declarativas’. Francia recalcó la necesidad de reforzar controles fronterizos y portuarios para aplicar un embargo de armas estricto, privando así a las pandillas de su arsenal. Un llamado urgente para que la vaina cambie de una vez.
Lo más preocupante es que el problema no se queda solo en Puerto Príncipe. Las bandas se han expandido, como la mala hierba, hacia zonas rurales y otros sitios. Y pa’ colmo, están metiendo a niños en esta chercha; el reclutamiento de menores ha aumentado un 200% desde 2005. Entre julio y septiembre, más de mil personas murieron y más de cien fueron secuestradas. Un cuadro de terror que exige una solución ya.
Y aquí es donde la cosa nos toca a los dominicanos bien de cerca, mi gente. La banda haitiana 400 Mawozo y otros grupos delictivos estaban utilizando más de 900 mil municiones que, ¡agárrense!, pertenecían a las reservas nacionales dominicanas, específicamente de la Policía Nacional y el Ejército. El Ministerio de Defensa de RD, según la misma noticia, está investigando para ‘establecer su trazabilidad’. Un análisis de cartuchos calibre .50 incautados en 2026 confirmó que al menos 15 de 32 fueron fabricados en la República Dominicana. ¡Una revelación que nos deja pensativos y buscando respuestas!
Además de los .50, se contabilizaron un viaje de otras municiones: más de 489,000 cartuchos de 9 mm, 230,000 de 5,56 x 45 mm, 26,000 de 7,62 x 39 mm y 93,000 cartuchos de escopeta. A pesar de que la Fuerza de Represión de Pandillas en Haití ya cuenta con más de 2,000 efectivos, los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU insisten a los socios internacionales que aceleren el despliegue de tropas, suministren equipos y apoyo logístico. Y, sobre todo, que le pongan un freno al tráfico ilícito de armas y la financiación de estas bandas criminales. Es un llamado que esperamos que no se quede en el aire, porque la situación en Haití es una realidad que nos afecta a todos y merece atención urgente.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




