La situación que vive el Hospital Pediátrico Dr. Robert Reid Cabral ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de nuestras instituciones de salud, pero según el reporte del Servicio Nacional de Salud (SNS), la atención a los más pequeños no se ha detenido. A pesar de una significativa avería eléctrica, las áreas más críticas del Robert Reid Cabral, incluyendo salas de cirugía y unidades de cuidados intensivos, siguen funcionando a toda máquina gracias al respaldo ininterrumpido de sus generadores.
De acuerdo al comunicado emitido por el SNS este martes, la interrupción del suministro energético se originó por un evento de alto voltaje que provocó daños considerables en el cableado principal de entrada de energía al establecimiento sanitario. Esta ‘vaina’ eléctrica, que bien pudiera haber paralizado el centro, fue mitigada de una vez con la activación automática de los sistemas de soporte, lo que demuestra un plan de contingencia robusto.
Para garantizar que ningún servicio se quede atrás, el SNS detalló que se están tomando medidas adicionales. Actualmente, se trabaja en la instalación de una conexión externa que permitirá incorporar otro generador eléctrico, específicamente para reforzar las áreas de consulta que se han visto afectadas por la falta de energía. Además, según el reporte, la Empresa Distribuidora de Electricidad del Sur (Edesur) está metida de lleno en la reparación del cableado externo, aunque las fuertes lluvias en la ciudad de Santo Domingo han puesto el asunto un poco más ‘chévere’ de lo normal, ralentizando los trabajos.
El Hospital Pediátrico Dr. Robert Reid Cabral, conocido por ser uno de los pilares fundamentales en la atención de salud infantil en el país, tiene una larga trayectoria brindando servicios especializados a niños de todas las provincias. Su capacidad para manejar emergencias y situaciones complejas lo ha consolidado como un referente. Mantener su operatividad, aún frente a contingencias como esta avería, es crucial para la salud pública dominicana, asegurando que miles de familias sigan teniendo acceso a la atención que necesitan para sus hijos.
El SNS ha dejado claro que, pese a las dificultades, se mantiene en seguimiento constante de la situación, garantizando que el ‘coro’ de la atención médica continúe sin grandes contratiempos. Aunque no se ha precisado la fecha exacta del inicio de la avería ni se ha ofrecido un estimado para el restablecimiento completo del suministro eléctrico, la prioridad sigue siendo la seguridad y el bienestar de los pacientes pediátricos. La resiliencia demostrada por el personal y la infraestructura del hospital es un claro ejemplo de que, ante cualquier ‘vaina’, la salud de nuestros niños es lo primero.
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