Las mejores frases de ‘La vida es bella’ que te harán reflexionar

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La vida es bella es una de las películas más enigmáticas y que mayor interés han tenido en los espectadores. El film dirigido y protagonizado por Roberto Benigni no es más que un canto a la alegría y el optimismo. Veamos las mejores frases de La vida es bella que te harán reflexionar.

Consigue convertir aquello tan horrible como es una guerra en algo realmente positivo cuando no lo es. Así es una de las películas que tendríamos que ver más veces para valorar la vida y especialmente tener en cuenta aquello que tenemos. Agradecer a diario.

Las citas de película La vida es bella

Oí de un horno a leña, pero nunca vi un horno a hombre. «¡No me queda leña!, ¡metan a este abogado!, este abogado no se quema bien, ¡necesita secarse! ¡Mira ese humo!» Ay Josué, ¿de qué hablas?, botones, jabones y que nos queman en hornos…

¡Buenos días princesa! He soñado toda la noche contigo, íbamos al cine y tú llevabas aquel vestido rosa que me gusta tanto, sólo pienso en ti, princesa, pienso siempre en ti.

Los girasoles se inclinan ante el sol, pero si los ves demasiado inclinados, significa que están muertos. Uno sirve, pero no se es un sirviente; servir es el arte supremo, Dios es el primer servidor; Dios sirve al hombre, pero no es sirviente de hombres.

¿Todavía no has comprendido que para hacerme feliz hace falta muy poco? Un buen helado de chocolate, quizá dos, un paseo juntos y que pase lo que tenga que pasar. Son las mejores frases de La vida es bella.

Nosotros estamos en el equipo de los súper malos que gritan sin cesar, quien tenga miedo pierde puntos. En tres casos se pierden todos los puntos: los pierden, uno, los que empiezan a llorar; dos, los que quieren ver a su mamá; tres, los que tienen hambre y piden la merienda.

A partir de mañana vamos a poner: ‘Prohibida la entrada a las arañas y a los visigodos’…me tienen frito los visigodos, se acabó.

Eres un buen chico. Duerme y sueña dulces sueños, tal vez los dos estemos soñando. Tal vez todo esto sea un sueño y mañana tu mamá nos despertará con leche y galletas. Después, cuando las comamos, le haré el amor dos o tres veces, si pudiera.

Quiero hacer el amor contigo, no sólo una vez, sino cientos de veces, pero a ti no te lo diré nunca, sólo si me volviera loco te diría que haría el amor contigo aquí, delante de tu casa, toda la vida.