- Los nuevos centros penitenciarios se desarrollarán en Baní, Azua, Hato Mayor, Barahona, El Seibo, Higüey, Cotuí, Pedernales y Santiago Rodríguez en la nueva etapa, para insertar cinco mil nuevas plazas más ocho mil 400 en Las Parras, mil en San Juan y Anamuya.
Panorama Nacional. El director de Obras de Educación Técnico Superior y Judicial del Ministerio de la Vivienda (Mived) informó este jueves que la Ciudad Penitenciaria Las Parras no contaba con electrificación y un sistema acuífero para dar respuesta a la población de ocho mil privados de libertad, dos mil agentes VTP y 20 mil visitantes diarios.
“Nosotros en conjunto con Edeeste iniciamos la construcción de la subestación, no tenía luz. Aparte de todo el sistema sanitario y de agua no era eficiente, era por impulsión directa, es como montar una bomba sumergible en su casa, no tenga cisterna, tinaco y cada vez que se vaya a bañar deba prender la bomba sumergible”, explicó Castillo.
La obra visualmente se apreciaba finalizada, sin embargo, el ingeniero aclaró que algunos edificios carecían de seguridad en hierros, “no había aparatos sanitarios instalados, probados, las instalaciones de herrería eran deficiente y no contaba con una seguridad integral, todo era malla ciclónica”.
“Entramos en una etapa muy posterior a cuando el proyecto se había detenido. Hicimos un levantamiento integral de lo que hacía falta. Hacemos un levantamiento de partida y a ese se le coloca el presupuesto y eso da el número”, aclaró el director.
Informó que a petición del presidente Luis Abinader y ministro del Mived, Carlos Bonilla se creó una comisión de veedores para garantizar la transparencia liderada por Jorge Subero Isa y los decanos de universidades, “el proyecto carecía de servicios logísticos”.
Por cuadrante se registran 2,400 privados de libertad, y había solo un área infantil y esto pasaba con las visitas de los niños tendrían que desplazarse a tres kilómetros en el interior del recinto, al igual que con los talleres educativos, “evidentemente, esto se tuvo que construir en nuevos espacios para que cada cuadrante funcione y tenga sus servicios”.
Los proyectos penitenciarios y hospitalarios se régimen por normas internacionales, para hacer referencia al cambio del color de la pintura de Las Parras y esas normas tienen estándares constructivos que tiene que ver con la armonía y los espacios, es de orden psicológico y de tranquilidad, para que no afecte la salud mental de los internos.
Diez cárceles nuevas
Se identificó la necesidad de estos nuevos centros penitenciarios en conjunto con la Procuraduría General de la República ya que hay una sobrepoblación desde hace 30 años en las cárceles de más de 50%, “tenemos más de 26 mil privados de libertad”.
“También, contamos con un sistema tradicional de cárceles que no cumplen los estándares internacionales y eso dificulta a las entidades que rigen las cárceles brindar los servicios que ameritan. Estos diez proyectos van a ayudar a sustituir cárceles en niveles de deterioro que no pueden ser remozadas”, explicó el ingeniero.
Los nuevos centros penitenciarios se desarrollarán en Baní, Azua, Hato Mayor, Barahona, El Seibo, Higüey, Cotuí, Pedernales y Santiago Rodríguez en la nueva etapa, para insertar cinco mil nuevas plazas más ocho mil 400 en Las Parras, mil en San Juan y Anamuya.



