¡Asegún se soltó la noticia, la vaina con LIV Golf llegó a su fin! Después de cinco años que mantuvieron al mundo del golf de cabeza, la liga ha anunciado su cierre definitivo, dejando un corito de incertidumbre y preguntas en el aire. Esta movida, confirmada en un tribunal de bancarrota, pone punto final a un proyecto que prometió un revolú, pero que terminó con un cierre de operaciones para ‘maximizar el valor de su negocio’, según el reporte.
Desde junio de 2022, cuando LIV Golf se lanzó, el plan era ambicioso: atraer tigueres pesados de la Gira de la PGA con bonos de firma millonarios. Esa inversión monumental, que superó los 5.000 millones de dólares según la noticia, venía de Arabia Saudí. Sin embargo, en abril, ese chorro se secó, forzando a la liga a acogerse al Capítulo 11 de bancarrota el 8 de septiembre.
Hubo un intento de salvavidas con la propuesta de un ‘LIV 2.0’, más sostenible y con una inversión de 300 millones de dólares de BC Partners Credit. Pero el coro de los jugadores no se prendió con esa. Según el reporte, figuras como Jon Rahm, Sergio García, Tyrrell Hatton y Louis Oosthuizen no se mostraron interesados, lo que evidenció una falta de apoyo crucial. El sueño del LIV 2.0 se quedó en pura chercha.
El cierre de LIV Golf ya está dejando a más de uno buscando la brecha. Jon Rahm, por ejemplo, renunció a reclamos que, según se comenta, rondan los 100 millones de dólares para zafarse de su contrato. El español, según la noticia, regresó al circuito europeo, con la esperanza de volver a la Gira de la PGA, la cual mantiene una suspensión de un año. Jugadores como Brooks Koepka y Patrick Reed también buscaron su retorno. ¡Se ve que la gente estaba ya buscando su propio relajo!
Y hablando de millones, ¿vieron que LIV Golf desembolsó 15.6 millones de dólares para mantener a siete de sus ejecutivos, incluyendo 6.375 millones para el CEO Scott O’Neil, en los meses previos a la bancarrota? Aunque no es inusual, la pregunta de si esos billetes podrán anularse está en el aire. Además, LIV sufrió reveses externos: la Gira de Asia renovó su alianza con la PGA y el DP World Tour en julio, y el CEO del circuito europeo, Guy Kinnings, manifestó que quienes se unieran a un hipotético LIV 2.0 no serían aceptados. ¡Un pleito bien picante!
El golpe más duro fue en abril, cuando el PIF de Arabia Saudí cambió su estrategia, anunciando que no seguiría financiando LIV Golf después de 2026. Este era el dinero que Greg Norman usó para promover LIV como ‘Golf, pero más ruidoso’, con música a todo volumen y premios de 25 millones de dólares. Sin embargo, la liga inició sin acuerdo de transmisión, cubriendo sus propios costos, aunque luego CW Network y Fox Sports se sumaron. Pero ni con eso fue suficiente para sostener la vaina.
Así que, con el último evento de LIV en agosto en Indianápolis, ganado por Michael La Sasso —quien, para colmo, no pasó la segunda etapa de la escuela de clasificación del circuito europeo la semana pasada—, el telón de LIV Golf se baja definitivamente. Una historia que empezó como un ‘boom’, pero que al final se quedó sin combustible y sin el apoyo necesario. ¡Una lástima para algunos, pero un respiro para otros en el mundo del golf profesional! Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




