¡Klk, gente! Aquí estamos, como buenos dominicanos, dándole seguimiento a los temas que nos tocan el bolsillo y, sobre todo, a nuestras queridas carreteras. Las vías de comunicación en República Dominicana son la médula espinal de nuestra economía, uniendo pueblos, llevando mercancías y a un viaje de gente a sus trabajos cada día. Pero, ¿ustedes se han puesto a pensar cómo se mantiene toda esa vaina?
Pues miren, la verdad es que, además de mover gente y mercancías, estas autovías mueven una cantidad de cuartos que no es relajo, gracias al sistema de peajes gestionado principalmente por RD Vial. Estos recursos, señores, son vitales para la construcción, operación y el mantenimiento de nuestra red vial principal. Y la noticia que nos trae aquí es ¡bacana! La recaudación por peajes ha experimentado un crecimiento súper jevi de un 36.8% tras el ajuste tarifario y un aumento considerable del tráfico.
Ese incremento en la recaudación no fue por arte de magia, no. Viene de la mano con el ajuste que se le metió a las tarifas en enero de 2025. Las casetas de peaje en vías importantes como la Autopista Duarte, Las Américas y la 6 de Noviembre, pasaron de costar RD$60 a RD$100 para los vehículos livianos, ¡un aumento del 66.7% por cada pasada! Y claro, si le sumamos que cada día hay más guaguas y carros en la calle, pues el efecto es directo.
Asegún las estadísticas que maneja el Fideicomiso RD Vial, los ingresos totales por peajes saltaron de RD$9,042 millones en 2024 a unos impresionantes RD$12,368 millones en 2025. Eso es un crecimiento neto de RD$3,326 millones, ¡un 36.8% en un año! Pero la cosa no para ahí, si nos vamos un poco más para atrás, la subida ha sido de más de un 54.6% comparado con 2023 (RD$8,001 millones), y un 57.3% frente a 2022 (RD$7,861 millones). Desde 2021, la recaudación ha subido más de un 119%, y si echamos un vistazo a 2020, cuando se recaudaron RD$3,726 millones, ¡el salto es tremendo! Esto deja claro que la inversión en infraestructura está recibiendo un buen empuje.
Con este boom en la recaudación, también ha crecido el uso del ‘paso rápido’, que es una vaina chula para agilizar el proceso y que no te quedes en el tapón dando chercha. En 2024, casi la mitad de lo recaudado (46.8%, que son RD$4,227 millones) fue por esta vía electrónica, mientras que el resto fue en efectivo. ¡Imagínense! En 2020, el ‘paso rápido’ solo representaba un 29.9% de la recaudación. Esto nos dice que el dominicano se está modernizando y le está cogiendo el gusto a no perder tiempo en el peaje.
Ahora bien, la pregunta del millón: ¿en qué se están gastando todos estos cuartos? Hostos Rizik Lugo, el director general del fideicomiso RD Vial, ha explicado que estos recursos, junto con otras inversiones, se han metido de cabeza en un viaje de obras de infraestructura vial a nivel nacional. Estamos hablando de la carretera Barahona–Enriquillo, las circunvalaciones de Azua y Baní (¡más de RD$2,178 millones!), la Avenida Ecológica (RD$728.5 millones), y un buen paquete para la Autopista Duarte y sus elevados (¡más de RD$5,014 millones!).
También se han destinado fondos importantes para la Circunvalación de San Francisco de Macorís, la de Navarrete, y la ampliación del Boulevard Turístico del Este hasta Uvero Alto. Para ser más específicos, en la Circunvalación Navarrete (tramos I y II) se han invertido RD$1,331 millones, en el Corredor Ecológico Ponzuelas (Navarrete tramo III) RD$1,530 millones, y RD$299.8 millones en el Boulevard Turístico del Este. Y la lista sigue con RD$206.3 millones en la reconstrucción de la Autopista Las Américas y RD$183.1 millones en la Circunvalación San Francisco de Macorís. ¡Un tigueraje de inversiones que está de lo más bien para el desarrollo del país!
Rizik Lugo enfatizó que RD Vial no solo está para financiar obras nuevas. Ahora también están metiéndole la mano a la seguridad vial, la iluminación, la limpieza y la asistencia en carretera, funciones que tradicionalmente eran exclusivas del Ministerio de Obras Públicas. Es como decir que ahora tienen un rol más integral, asegurando que nuestras vías no solo sean nuevas, sino también seguras y bien cuidadas. Este enfoque es crucial para la seguridad de todos los que andamos por ahí.
De hecho, el año pasado las recaudaciones superaron lo proyectado en más de mil millones de pesos, y ¡zas!, esos cuartos extras se usaron de una vez para financiar mejoras no presupuestadas inicialmente. “Con los recursos recaudados por encima de lo presupuestado fue que se compró gran parte de la iluminación y se logró multiplicar la capacidad de asistencia vial. Fue dinero que no estaba programado”, señaló Rizik Lugo. O sea, que cuando la recaudación está jevi, hasta los imprevistos se resuelven de una vez.
Para que nos hagamos una idea del peso que tienen estos peajes en el bolsillo de nosotros los dominicanos, si tomamos el Gran Santo Domingo como punto de partida, los vehículos privados, que son la categoría 1, generaron alrededor de RD$8,314 millones. ¡Un coro de dinero! Por corredores, el eje turístico del Este se lleva la palma con unos RD$2,665 millones, seguido de los accesos de la capital con RD$1,551 millones. Ir para Samaná o para el Cibao también mueve un montón de billetes, demostrando la importancia de cada ruta.
En términos de lo que gasta un conductor normal, un viaje ida y vuelta desde Santo Domingo puede salir por RD$900 hacia Samaná, entre RD$800 y RD$1,000 hacia el Este, y unos RD$400 al Cibao. Al sur, dependiendo de adónde vayas, entre RD$300 y RD$500. Esto es para que uno sepa que cada vez que uno coge la autopista, está invirtiendo en el mantenimiento de esa misma vía, aunque a veces uno sienta que le está doliendo el bolsillo.
Hacia el Nordeste, el tránsito para Samaná pasa por la Circunvalación Juan Bosch y luego la Juan Pablo II, y entre esos peajes como Guaraguao, Naranjal y Catey, la recaudación supera los RD$4,000 millones. Este corredor es un cruce de turistas, transporte de mercancías y gente yendo a trabajar, además de la conexión con el aeropuerto.
Para el Este, rumbo a Punta Cana y todo ese chulo litoral oriental, la circulación va por Las Américas y la Autopista del Coral. Ahí están los peajes de Las Américas, Coral 1 y 2, La Romana y Marbella, que juntos suman más de RD$3,930 millones. ¡Ese es el pulmón turístico del país, y se nota en la recaudación!
Si vas para el Norte, para Santiago y el Cibao, la Autopista Duarte y el peaje de Santiago son los protagonistas, registrando ingresos de más de RD$2,093 millones. Este flujo es clave para el transporte comercial e industrial, conectando la capital con la región más productiva del país.
El Sur tiene dos dinámicas. El ‘sur largo’, para Baní y Azua, con los peajes 6 de Noviembre, Baní y la Circunvalación de Azua, recauda cerca de RD$1,185 millones, llevando gente y productos agrícolas. Y el ‘sur corto’, para San Cristóbal, con el peaje Sánchez, recauda más de RD$863 millones, principalmente de gente que va y viene a trabajar a diario. Sumando los dos, el Sur se pone con más de RD$2,049 millones, una recaudación constante, aunque menor que los corredores turísticos.
Los peajes que están ‘dando la pauta’ en recaudación en 2025 son el de la Duarte, con RD$1,515 millones, seguido por Tramo 1 y Tramo 2 de la Circunvalación Juan Bosch, con más de RD$1,000 millones cada uno, y Sánchez, con RD$863 millones. Esto demuestra cuáles son las vías de mayor tránsito y por ende, las que más generan.
Otros peajes, como Baní y Ecológica, tienen recaudaciones más modestas, pero igual importantes. Y los intermedios, como Marbella, Naranjal y La Romana, están ahí en el medio. Las Américas, con sus dos estaciones, juntas recaudaron más de RD$1,300 millones, y la 6 de Noviembre con RD$743 millones, confirmando su importancia estratégica.
Cuando vemos la recaudación por tipo de tarifa, la de RD$100 es la que más movimiento genera, con más de 73 millones de vehículos y RD$7,302 millones. Aunque hay tarifas más altas, la frecuencia de su uso es menor, por eso no aportan tanto al total. Las de RD$200 y RD$400 también aportan lo suyo, pero ya las de RD$1,000 para arriba son para casos específicos, generando menos.
Al final del día, todo este aumento en la recaudación va de la mano con el crecimiento del tráfico vehicular. ¡Y claro, si tenemos más vehículos en la calle! En 2025, el tránsito total llegó a casi 93 millones de vehículos, un 11.7% más que en 2024. Desde 2020, el crecimiento ha sido de un 141%, y eso se explica por el aumento del parque vehicular, que pasó de 4.8 millones de unidades en 2020 a 6.1 millones en 2024. ¡Un viaje de guaguas nuevas por todos lados!
En fin, que la recaudación por peajes no es solo un número; es el reflejo de una economía en movimiento, de más gente conectada y de una inversión constante en un activo vital para el desarrollo dominicano. Es una vaina que, aunque a veces nos quejemos un poco al pagar, es para el bien de todos. ¡Así que, klk con la carretera, que siga el progreso!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




