La Dirección General de Migración (DGM) ha estado haciendo un trabajo de lo más jevi en todo el territorio nacional, y los números de esta semana santa lo confirman. En un esfuerzo que busca poner el orden en el patio, la institución informó la detención de 2,159 extranjeros en condición migratoria irregular, y de esa cantidad, 1,636 fueron deportados a su país de origen. Esto no es chercha, mi gente, la cosa va en serio y la Ley General de Migración 285-04 se está aplicando al pie de la letra, ¡y de una vez!
Los **operativos DGM** se han sentido fuerte en varias provincias, con La Vega, Duarte, Nagua, Sánchez Ramírez y Bonao encabezando la lista con un viaje de detenciones, ¡392 para ser exactos! Esos números demuestran que Migración no está jugando y está dando seguimiento a esa política de control migratorio que busca fortalecer la seguridad nacional y el cumplimiento de nuestras leyes. De las interdicciones, 1,764 fueron realizadas directamente por los agentes de la DGM, mientras que el resto, 395 personas, fueron entregadas por las fuerzas armadas y otros organismos de seguridad del Estado. Esto es un coro bien coordinado, asegurando que el tigueraje de la migración irregular se ponga claro.
La colaboración entre instituciones es clave en estos operativos. El Ejército de República Dominicana entregó 248 personas, la Policía Nacional 61, el Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (CESFRONT) 80, la Fuerza Aérea de República Dominicana 1, y hasta el Servicio Nacional de Protección Ambiental (SENPA) aportó con 5. Esto nos deja ver que el gobierno está unido en este frente, buscando que cada quien esté en su sitio y con sus papeles al día. La Ley 285-04 es clara: todo extranjero que resida en el país debe tener una situación migratoria regularizada y, si no es así, está sujeto a las consecuencias que la ley establece.
Estos operativos no son cosa de ahora. La República Dominicana, con su posición geográfica y sus dinámicas socioeconómicas, ha enfrentado históricamente retos migratorios, especialmente con la vecina Haití. La DGM, al aplicar estas medidas, no solo busca el cumplimiento de la ley, sino también proteger los recursos nacionales y la infraestructura de servicios públicos. Un flujo migratorio desorganizado puede generar presión sobre la salud, la educación y el mercado laboral, impactando directamente la calidad de vida de los dominicanos.
El Gran Santo Domingo no se quedó atrás, con acciones en Sabana Perdida, Herrera y Ciudad Juan Bosch, además de San Cristóbal y Monte Plata, sumando 233 detenciones. En el Cibao, el eje La Vega/Duarte/Nagua/Sánchez Ramírez/Bonao fue el que más se movió, con 393 detenciones, mientras que Santiago de los Caballeros y sus zonas aledañas registraron 59. ¡Por el Este la cosa también fue activa! En La Altagracia, La Romana y San Pedro de Macorís se registraron 100 detenciones, tocando puntos como Higüey, Bávaro, y hasta Bayahíbe. Y por el Sur, en Azua/Peravia/San José de Ocoa se reportaron 93 detenciones, mostrando que este esfuerzo es nacional y no solo se enfoca en la frontera.
Hablando de la frontera, en los puntos de control migratorio fronterizo fueron procesadas 1,769 personas: 828 en Dajabón, 543 en Elías Piña, 282 en Jimaní y 116 en Pedernales. Esos números no mienten; la frontera está bajo la lupa y el control es constante. Parte de las deportaciones incluyó un grupo de 698 nacionales haitianos trasladados desde el Centro de Procesamiento Migratorio de Haina, lo que demuestra la eficiencia y la logística detrás de estas operaciones. La situación migratoria del país es un tema serio, que afecta la seguridad ciudadana y la estabilidad económica. Es por eso que las autoridades no pueden echarse a un lado.
La DGM ha reiterado su compromiso con una política de control migratorio que busca fortalecer el orden y la seguridad nacional, garantizando el cumplimiento de la normativa vigente y, muy importante, el respeto a los derechos fundamentales de las personas. Esto significa que, si bien se aplican las leyes, se hace con procedimientos establecidos y siguiendo los protocolos internacionales. La República Dominicana es un país de leyes, y en este renglón, Migración está demostrando que está para proteger el país y asegurar que todo marche de lo más bien. Este trabajo es chulo para la nación y nos da esperanza de que se mantenga el orden.
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