Multitud en llanto y dolor sepulta Johnny Ventura

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En medio de una multitud que expresaba con llantos y dolor su admiración por ese legendario artista popular dominicano, fueron sepultados esta noche los restos del merenguero Johnny Ventura.

A la llegada al cementerio Cristo Redentor, El Caballo Mayor recibió los honores militar, en medio de la muchedumbre que exclamaba ¡Johnny sigue vivo en nuestros corazones!

Con música a todo volumen y bebidas alcohólicas indicando que aunque físicamente no estará continuará espiritualmente con vida en el seno de la población dominicana.

Posteriormente, fue trasladado a su última morada, donde en la medida que su ataúd penetraba al nicho, en esa misma magnitud retumbaba la canción de su autoría «Cuando yo me muera».

Sus familiares visiblemente destrozados junto a la multitud se despedía de la leyenda a las 8:10 de la noche, momento en que recibió cristiana sepultura

Homenaje

Entre homenajes y exaltaciones, una multitud le dijo adiós al legendario merenguero Johnny Ventura, en el trayecto que inició en el Palacio de los Deportes, recorrió el sector de Villa Juana hasta el cementerio Cristo Redentor, donde con alegría y nostalgia, sus restos recibieron cristianas sepultara.

En medio de apoteósicas honras fúnebres que probaba la inmensa popularidad de la que gozaba el ícono del merengue dominicano, trasladaban el féretro por las avenidas José Ortega y Gasset, John F. Kennedy, Máximo Gómez, Tunti Cáceres, Moca y Mauricio Báez hasta retornar nueva vez por la John F. Kennedy y la Monumental para llegar al campo santo.

Durante el recorrido de la carroza fúnebre, la gente salía a despedirse a ritmo de merengue, con algarabía algunos y con llantos otros, bajo la consigna «Johnny vivirá por siempre» «El Caballo Mayor nunca te olvidaremos».

Con unas 105 reproducciones musicales, el también apodado «La leyenda» o «la industria de la alegría», durante su trayectoria conquistó el corazón del pueblo que lo vio nacer.

Producto de la conmoción que embargaba a la población por la partida del «más grande de los grandes» del merengue, sus discos musicales contribuyeron a volcar a la población que siguieron paso a paso el cortejo fúnebre.

A pie, en vehículo, con música y consumiendo bebidas alcohólicas en Villa Juan gritaban «Johnny es nuestro y sigue vivo».

La euforia era tan grande que muchos desafiaban las inclemencias del coronavirus al no portar mascarilla ni distanciamiento físico arriesgándose así a un posible contagio.

Desde acercas y puentes

Una gran cantidad de personas se apostó en puentes peatonales para confirmar su fidelidad al Caballo Mayor rumbo a la última morada del hombre de la industria de la alegría.

Con banderas y carteles, la muchedumbre gritaba a coro ¡Johnny, Johnny, Johnny! en señal de que «sigues vivo en nuestros corazones».

Ante el masivo respaldo de la población, su hijo Jandy Ventura se desmontaba del vehículo de manera continua para agradecer a los seguidores de «La Leyenda del Merengue».

En el trayecto del cortejo fúnebre, que trasladaba el cadáver del «Caballo Mayor», cientos de vehículos se estacionaron a la izquierda, incluyendo en los elevados de norte a Este, en señal de lealtad.

Además, en la autopista Duarte, fue ocupada medio a medio por decenas de personas que bailaban y cantaban los merengues del afamado artista.